CAPÍTULO TREINTA Y OCHO

762 Words

NARRADOR OMNISCIENTE Alex miraba con ansiedad, la hora que marcaba su reloj de mano, la cabeza le estallaba, era el mismo reloj que Amelia le regaló un día, por ser su cumpleaños. El mismo que desde aquel momento, jamás se quitó. La amó, y su muerte le seguía doliendo como el primer día. Aún recordaba lo que sintió cuando le avisaron que la avioneta en la que viajaba con su marido de apariencia, se había estrellado, fue como haber sido desgarrador por dentro, no pudo respirar, todo lo vio rojo, el miedo lo paralizó por primera vez en su vida, hasta que le avisaron que su hijo, había sobrevivido, cuando llegó al sitio y vio lo que quedó de los cuerpos, se dio cuenta con asombro que ella había protegido a Kabil, quien lloraba mientras uno de los policías de rescate lo quiso apartar de su

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD