Ya han pasado ocho años desde que Eva murió y me dejo sola en esta horrible isla. Hace una semana cumplí dieciocho y aun no encuentro la forma de salir de aquí. El vestido blanco que siempre uso ha encogido, ahora soy igual de alta que Eva. Aquellos leopardos que salve de la muerte se han vuelto parte de mi familia y les he puesto nombre. Ellos me protegen de cualquier peligro y en cambio yo los alimento.
Desde que Eva murió he aprendido a controlar mi poder. Un año después de que ella murió casi me deshago de la isla intentando cazar. La mayoría de veces me pregunto qué hay del otro lado de la isla pero no me atrevo a ir, le hice una promesa a Eva y la cumpliré.
Hoy, como todos los días, me levante al salir el sol, me aliste y salí de la casa para ir a pescar. Luego de un rato regrese a la casa y comencé a preparar la cena. El día de hoy, como lo hago todos los días, comeré con los leopardos, he pescado un pez para cada quien. Salí de la casa con los pescados y algo de fruta que corte, me acerque a donde se encontraban y les di su pescado. Me senté en la húmeda arena y mire el atardecer. –Que hermoso es–, digo –ojala aun estuvieras aquí para que pudieras verlo–.
Cuando el cielo se oscureció entre a la casa y me dirigí a la hamaca para comenzar a leer el libro antes de dormir, estaba por terminar de leerlo y siempre me preguntaba qué era lo que leería si se acababa. –No puede ser–, grite desde la hamaca –Maldita sea, lo he terminado de leer–, digo bajando de la hamaca, coloque el libro en el suelo y comencé a buscar aunque fuera un pequeño libro para leer –¿Qué leeré ahora?–. Cuando pasaba justo al frente de la cocina vi un libro en lo más alto de la repisa donde Eva preparaba la cena. –¿Qué tenemos aquí?–.
–No puedes entrar ahí. Recuerda que Eva te lo prohibió–, dice mi yo interno.
–Si pero ella ya no está, ya no lo notara–, digo entrando a la cocina y subiendo a la repisa para poder alcanzar el libro. Justo cuando bajaba el libro se resbalo de mi mano y cayó al suelo, rápidamente baje pero una pequeña puerta que se encontraba tras la barra se abrió –¿Qué es esto?–, pregunto mientras dejaba el libro en la barra y entro a la pequeña habitación oscura. Una luz azul se alcanzaba a ver al fondo, dentro de la habitación se encontraba una mesa de acero y sobre ella un extraño aparato y montón de hojas. Los tome y salí rápidamente ya que la puerta comenzaba a cerrarse. Después de haber salido con las hojas me dirigí a la hamaca y comencé a leer las hojas.
Los papeles hablaban acerca de un experimento y ese experimento era yo.
Después de muchos años experimentando al fin pudimos crear al “proyecto N”. Este proyecto es el resultado de la mutación de genes. Este proyecto le pertenece a la Corporación Génesis.
El “proyecto N” está bajo el mando de la científica Eva Houston, la cual se hará respónsale de los incidentes que ocurran mientras cría a la niña huérfana de padres, de dos años de edad, Emma Marín.
Las instalaciones donde la criara serán en la Isla MENDEZZ, ubicada en el océano atlántico a 1500 kilómetros de la base principal de Boston.
El ya mencionado “Proyecto N”, será educado con la enciclopedia de Flora y Fauna del mundo para que, cuando esté lista, la restaure y vuelva al mundo que era antes.
Firma
Dr, Coleman Dexter.
Al principio no logre comprender lo que yo era. ¿Yo salvaría al mudo?
Algunos otros papeles hablaban sobre registros hechos por Eva pero en medio había una carta escrita por ella para mí.
Para mi querida Emma
Si estás leyendo esta carta es porque he muerto y me has desobedecido o porque tal vez has encontrado este lugar mientras paseas por la casa. La primera opción es la más creíble ya que nunca te permito entrar ahí por miedo a que encuentres el Bunker. Tus poderes son increíbles, lamento haberle hecho eso a tu cuerpo pero si no lo hacía tal vez jamás podrías ver lo que era un bosque o un desierto. Los científicos que trabajaban conmigo pensaron que mutar los genes de esa manera era imposible pero gracias a ti pude callarles la boca.
Solo quiero que sepas que te quiero demasiado y quiero agradecerte por salvar al mundo.
Existe una forma de salir de la isla, tienes que entrar de nuevo al bunker y presionar un botón rojo ubicado debajo de la mesa de acero. Si lo presionas irán por ti y te sacaran de la isla. Quiero que sepas que el mundo que veras fuera de la isla es muy diferente al mudo que la enciclopedia te mostro.
Te quiere
Eva
Tal como me lo indico en la carta entre de nuevo al bunker y presione el botón pero justo después de presionarlo una voz y una imagen borrosa emergió detrás de mí. –Emma Marín has completado la prueba dada por nuestros grandes científicos de la Corporación Génesis. A que me refiero, sigues con vida y ahora tu labor será salvar al mundo de la devastación, con los dones que la corporación te obsequio ayudaras a restablecer el ecosistema. Bueno, sin más que decir espera a un grupo de hombres que irán por ti y te traerán de vuelta–, la imagen desapareció y aquella luz azul se tornó verde.
Solo tenía que estar segura de algo, al fin, después de 18 años, existía la posibilidad de salir de la isla. Fui a dormir y espere a que el sol saliera.
A la mañana siguiente los leopardos y yo nos dirigimos del otro lado de la isla, quería saber que era lo que había antes de irme. Lo que vi fue aterrador, justo después de salir de la selva se encontraban bastantes hueso humanos sobre la arena; luego había una casa distinta a la de Eva, esta tenia muros resistentes, entre y lo que vi fueron más huesos y aparatos iguales a los que Eva tenía en aquel bunker.
Salí corriendo de aquel lugar, me había aterrado ver tantos huesos y de nuevo me adentre a la selva para regresar a la casa de Eva. Jure jamás volver a ese lugar, Eva tenía razón en decir que del otro lado existían bestias, el lugar era tan escalofriante que hizo ponerme los pelos de punta.