"Para ti, tía", dijo. "Qué bonita", exclamó Briana, quitándose disimuladamente las lágrimas. "Me gustaría que fueras mi mamá", comentó y la abrazó. Briana suspiró y acarició el largo cabello de la niña. Luego la alejó corriendo hacia la hamaca. Brenda se quedó allí, abrazada a sus rodillas, pudiendo ver en rojo que su amiga... Melissa salió con una bolsa de basura y en cuanto la vio, se acercó. "¿Cómo estás?" preguntó con entusiasmo, y Briana asintió con una felicidad fingida. "No estás bien", concluyó Melissa. "No", murmuró Briana, suspirando. "¿Se puede saber qué pasó?" preguntó Melissa. "Estaba muy emocionada pensando que él estaba feliz porque era nuestro primer día de compromiso", respondió Briana. "Espera, ¿te vas a casar con él?" preguntó Melissa sorprendida, abriendo los

