El rostro de Giovanni se mostraba desfigura y molesto por la actitud de las mujeres a su alrededor. Si algo odiaba el empresario era que señoritas se le acercaran de manera sensual, mostrando de más sus atributos. _ Buenas noches guapo, que placer verte otra vez _ le dice Carlota refregando sus pechos en el brazo, y hablándole de manera sugerente y provocativa. Un gran suspiro sale de los labios del hombre, que tenía intenciones asesinas. “Si supiera que no produce en mi más que molestia y dolor de cabeza” pensó mirando de reojo a su prima “Lo que si me causa gracias es la mirada de odio de su mejor amiga, son tan arpías las dos, por eso se llevan bien”, sentenció meneando la cabeza con gesto burlesco, dejando desconcertada a su madre, quien no entendía muy bien a qué se debía esa mirad

