Inicio-13

2003 Words

El señor que vende los tiquets del tiovivo está sentado en su caseta, mirando a Trafalgar con cara de nada. Como si fuera algo habitual que un hombre adulto dé vueltas en su tiovivo un lunes por la tarde cualquiera. ¿Qué está haciendo allí? Esta realidad solo le trae sinsabores, incomodidades. Supone que aún no ha asesinado a Gala, pues se cree incapaz de ello en cualquier contexto. Pero está claro que debió prometerle a Román que lo haría. El problema es saber cuándo acaba su plazo, cuáles son las cláusulas de aquella promesa. Y mientras tanto, por lo visto, lo mejor es beber hasta perder el conocimiento en un banco cualquiera y subirse a tiovivos como si fuera un retrasado mental. Afortunadamente, Trafalgar ha entendido que es libre de cambiar su discurso cuando quiera. Por ello toma un

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD