Capitulo 5

1601 Words
Isabella’s Pov Unos nervios repentinos inundaban mi ser, hoy por fin conocería en persona al mismo Pablo Reyes; aquello me podía los nervios de punta como era de esperarse, no se me hacia nada fácil hacerme la idea de que tendría en frente al hombre que nos causo tanto sufrimiento durante años. Como era de costumbre Adeline y yo llegamos a la hora a nuestros puestos de trabajo, habían pasado dos semanas desde que llegamos a la empresa y todo marchaba a mi favor, tenia buenas referencias en él ámbito laboral y tenia a las dos hermanas Reyes comiendo de la palma de mi mano. En esos días con mucho cuidado salí con Victoria y con Evelyn, no resulto difícil pues a Victoria le pedi discreción por él hecho de que no quería tener problemas con Evelyn, pues podría pensar que me estaba aprovechando de la posición de su hermana, y por parte de Evelyn no hizo falta decirle nada, su miedo al ser rechazada le impedía siquiera hablarme en la empresa. Marta: Isabella tienes los documentos listos? - me preguntó concentrada en la pantalla de la computadora , yo me encontraba en mi puesto- Isabella: Si señora Marta, desde ayer están listos - Tome la pila de papeles que estaba en mi escritorio y los lleve hasta ella- Marta: Excelente, él señor Pablo llego, esta en su oficina iré a llevarle todo esto - Mis nervios comenzaron nuevamente, lo tenia tan cerca, y aun no se me había ocurrido nada para poder acercarme a él y ganarme su confianza , me había asumido tanto en las hermanas Reyes. Pasaron al rededor de una media hora desde que la señora Marta habia entrado a la oficina de Pablo, yo sólo esperaba pasiente en mi lugar. Marta: Isabella - Me llamo, yo alce la mirada- él señor Pablo quiere conocerte Tal vez ella no se dio cuenta pero yo si sentí que mi rostro palideció , y si tal vez me reconocía? No podía ser. Respire profundo , volví a mi compostura natural y camine al lado de la mujer. Me detuve en seco frente a la oficina, ella me indico que pasará y ahí adentro estaba él, un hombre blanco, corpulento de cabello n***o con algunas canas, y una mirada profunda, Estaba hablando por teléfono pero tenia su mirada puesta en mi. Pablo: Pasa por favor Rivera, sientate - me indico- Mire a la señora Marta y ella con una sonrisa me señalo él asiento - Isabella: Mucho gusto señor Reyes un gran placer conocerlo - Un gran placer conocerte basura, muy pronto te veré hundido. Pablo: Un Placer, Isabella no? Isabella: Si, Isabella señor - tenia mis manos juntas puestas entre mis piernas a la altura de las rodillas, quería parecer nerviosa si, pero en realidad estaba buscando la manera de sostener mi rabia hacia ese degrasiado- Pablo: Bueno Isabella, quería conocerte porque Marta me ha hablado maravillas de ti. Marta: Si, una muchacha muy eficiente, colaboradora y sobre todo inteligente aprende muy rápido y es de gran ayuda . Me sentía alagada pues había puesto todo mi empeño para resaltar y lo estaba logrando.  Isabella: Solo trato de hacer mi trabajo lo mejor posible. Tenia tanto control en mi, que en ese momento podría jurar que mis mejillas tenían un color rojo, producto de aquellos alagos y de mi ardua practica por ser la mejor actriz, mi meta estaba clara: ganarme la confianza de Pablo. Pablo: Personas como tu, necesitamos en esta empresa y ahora que lo recuerdo Marta - coloco su dedo en alto con una expresión de duda- es hora de tus vacaciones - la mujer trato de atinar palabra pero fue detenida al instante- y no aceptare un no por respuesta - sentenció -  Marta: Pablo te he dicho que no es necesario puedo seguir trabajando con total normalidad- insistió-  Pablo: Eres la mejor empleada que tengo en la empresa, pero por Dios que digo, empleada ya no eres, tu eres parte de mi familia, tienes tres años sin tomarte unas vacaciones, es mas ya estas en edad de que aceptes tu jubilación.  Me sentia verdaderamente incomoda metida en medio de esa disputa, aunque el tema no era algo fuera de lugar, claramente Pablo no parecia ser una total mierda, se preocupaba por la señora Marta, tanto asi que practicamente la obligo a aceptar, con la condicion de que se tomara unos dias antes para asesorarme sobre todo lo que debia hacer en su ausencia, porque si, como se lo imaginan, el mismo Pablo le dijo que me dejara en su puesto, las cosas no podian salir mejor.   Estaba ya aburrida de escuchar a mis dos jefes hablar sobre cuestiones que en realidad no lograba entender, aunque deseaba irme de ahi era incapaz de levantarme sin que ellos me dieran la orden, ya estaba al borde, queria salir de ahi, me detuve a contemplar una foto en el escritorio de Reyes, en donde se podia observar cuatro personas bastantes sonrientes, abrazadas entre ellos, mi mirada se poso rapidamente en la de una latina hecha a la perfeccion, es que no habia otra manera de referirme a ella, Evelyn era todo aquello que debia ser ilegal, esos ojos, esos hermosos ojos, esa sonrisa que cautivaba, su bien trabajado cuerpo, todo de ella la hacia genuina, lastima que era hija de la persona que mas odiaba.  Un golpe proveniente de la puerta me saco de aquel circulo magico de nombre Evelyn.  Pablo: Por favor Isabella, puedes abrir la puerta?  Asentí, y camine hasta la puerta, con total tranquilidad la abri topandome con lo que estaba deseando ver desde la mañana, mis nervios se hicieron presente, maldita sea porque tenia que estar asi por ella? se suponia que debia odiarla, jugar con sus sentimientos, hacer que ella y su hermanita se mataran por mi, pero como hacer algo cuando me miraba de esa forma? cuando se detenia con esas mejillas sonrojadas frente de mi? me estaba volviendo completamente loca.  Evelyn: Hola Isabella- me dijo con una sonrisa-  Isabella: Hola Evelyn- mi saludo fue casi un suspiro, sus ojos me tenian atrapada, ese cafe me quitaba el habla y el sueño-  Evelyn: Me dejas pasar? - me pregunto con un tono burlon y una sonrisa-  Isabella: Disculpame - le dije apenada- claro que si.  Me hice un lado apenada por mi actitud dejandola pasar, suspire para poder calmar aquellos nervios. Saludo a su padre con un gran abrazo y un beso, esa escena me hizo recordar aquellos tiempos de escuela cuando luego de ver las clases me venia a la empresa para ayudarlo en cualquier cosa, lo abrazaba, le hacia cafe mientras que yo solo tomaba mi eterna coca cola y me concentraba en aprender de todo un poco, mi sueño era ser la sucesora de mi padre luego que el ya no pudiera ejercer mas; aquel pensamiento resulto ser duro, mi corazon se encongio de solo pensar que en ese momento podriamos ser el y yo los protagonistas de tan especial momento, guarde la compostura y me coloque al lado de la señora Marta.  Pablo: Ya conoces a Isabella verdad Evie? - le pregunto a su hija-  Ella me miro con una sonrisa, yo solo baje la mirada.  Evelyn: Si papi, seguro lo que te han dicho de ella son maravillas cierto?  Pablo: Asi es, tanto asi que Marta acepto por fin tomarse unas vacaciones y quien quedara como su suplente sera Isabella.  Evelyn: Oh que bueno Isabella! no hay mejor persona para ese puesto - Celebro dandole una excelente referencia a su padre de mi-  Pablo: Quiero que la ayudes en todo Evie, asi ella pueda sentirse mejor y desempeñarse con mas facilidad.  Evelyn: Con muchisimo gusto la ayudaria.  Si no fuera porque tal vez el papi, cree hasta la muerte que la hijita no tiene mas inclinación que la tradicional, se diera cuenta de la forma en la que me miraba y la intensiones que ocultaba ese "Con muchisimo gusto la ayudaria", auinque me encantaba esa situacion y eso que ella estaba sintiendo por mi, muy dentro de mi no podia sentirme llena, o satisfecha, estaba haciendole daño a personas que tal vez no resultaran ser tan malas como parecía; aunque para el hacer lo que le habia hecho a mi padre debia ser un ser sin corazon.  Esa tarde despues del encuentro con Pablo y de la noticia que seria ahora su secretaria, me concentre en aprender todos los detalles sobre ese puesto que ahora ocuparia; Evelyn por otro lado no debaja de pasearse por los pasillos que daban perfecta vista a mi puesto de trabajo, siempre regalandome sonrisas fugaces que me descontrolaban por completo, a parte de mi plan para desenmascarar a Reyes padre, debia pensar en una manera para poder sacarme a Evelyn de mi mente, de mis pensamientos, no podia permitir sentir mas por ella, no debia olvidar de donde venia, era una Reyes de igual forma.  Mientras ordenaba todo en mi puesto de trabajo un sonido proveniente de mi telefono celular me despojo por un momento de mi concentracion.  Mensaje de texto:  Numero desconocido: Quiero invitarte un helado, un cafe o hasta un trago, solo si tu quieres.  Isabella: Primero dime quien eres y luego tal vez si eres de mi agrado te dire que puedes hacerlo. Numero desconocido: Evelyn Reyes Díaz. Isabella: Lindo nombre Evelyn Reyes, y respecto a tu primer mensaje si eres la misma Evelyn, de ojos color cafe, mi jefa, la mas bella, creo que podria aceptar. Evelyn: Muero de ganas por estar a solas contigo.
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