Había pasado casi una semana desde que había visto al jefe por última vez, según varias conversaciones que escuché, estaba arreglando unos asuntos, pero es muy extraño, algo dentro de mí me dice que lo hace por evitarme, seguramente se arrepiente de lo que pasó y aunque lo odio por todo esto me molesta mucho que me tratara como un juguete y que ahora me desechará sin más ¿Qué se supone que haga? Aunque quiero odiarlo por completo, mi corazón está dolido por su indiferencia.
Estaba ayudando a Ana en la cocina cuando Verónica comenzó a gritarme desde la sala de estar, no me sentí molesta porque pensé que solo quería mi ayuda al verla, me di cuenta de que había agua sucia por toda la sala ¿Se cayó? Fue lo único que se me vino a la mente en ese momento, ahora entiendo por qué gritaba, trate de ayudarla, pero solamente se molestó.
_ No quiero que me ayudes ¿Qué no ves cómo estoy? Termina de limpiar aquí cuando regrese quiero que todo esto esté limpio ¿Entendiste? Y antes de que empieces a contestarme no te lo estoy pidiendo de favor, te estoy exigiendo que lo hagas.
Antes de que le pudiera decir algo se dio la media vuelta y se fue, como no tenía mucho que hacer termine con el trabajo, quizás eso haría que ella se diera cuenta de que no me interesa estar de pleito con ella, limpie y cuando ella regresó aún no se secaba se acercó a mi molesta.
_ Veo que estás mejor, como ya termine tu trabajo deberías hacer tu siguiente, deber, la próxima vez deberías de tener más cuidado o podrías salir lastimada cayendo de esa manera.
_ ¿Estás intentando decirme que hacer? Te sientes muy orgullosa por el trabajo que hiciste, pero te ha faltado un lugar ¿Por qué no lo limpias? Será mejor que te olvides de esa absurda idea que tienes de hablarme como si fuéramos amigos.
Se acercó a mí echándome el agua encima y aunque estaba sucia lo que más me molesto es que yo había hecho su trabajo solo para ser tratada de esta manera y aunque había mostrado preocupación por ella y tan solo quería hacerme daño realmente estaba muy mal de la cabeza.
_ Tienes razón, me faltaba ese sitio, pero yo únicamente te he ayudado para que fueras a cambiarte y como ya estás de regreso quien tiene que limpiarlo, eres tú ¿Por qué no comienzas? Y la próxima vez que necesite ayuda procura no decir mi nombre, por qué no te ayudaré alguien como tú no merece mi ayuda.
_ Dije que lo limpies ¿Se te olvido quien soy yo? Tú eres una vil esclava y nadie aquí tiene por qué obedecer lo que tú dices, al contrario, tú eres la que debe hacer caso a nuestras exigencias.
_ ¿Qué está pasando aquí? Me puedes explicar quien diablos eres tú y por qué le hablas a mi mujer, de esa manera no sé quién diablos seas, pero será mejor que le pidas perdón en este mismo momento o mis hombres se encargaran de ti.
En ese momento no sabía si se estaba dirigiendo a mí o a ella ¿Qué se supone que hiciera? Tenía mucho miedo al ver su mirada y temía ser yo la que tenía que pedir perdón ¿Qué tal si también se acostó con ella? Esa idea me molesto y salí corriendo a mi habitación, no me interesaba saber qué clase de relación tenían.
CONNOR:
Cómo se atrevía esa mujer a hablarle de esa manera, solo me fui una semana y parece que se les olvidó que nadie puede tratar mal a mi mujer, reuní a todos sin darle un castigo, aún tenía que hacerlo frente a todos Para que se enteraran de que pasaría si se atrevían a molestarla.
_ Muchos de ustedes han trabajado aquí por años, nadie toca lo que es mío, se considera una completa traición, esta mujer que está frente a ustedes le faltó al respeto a mi mujer, Dasha es mía y si alguno de ustedes intenta dañarla enfrentará las consecuencias.
Le di una señal a Dereck y este le disparó en la ca**** sin vaciar, todos se quedaron horrorizados y yo nada más los miré sin vacilar.
_ Ella no es una sirvienta siempre y cuando ella quiera hacerlo lo hará, pero ninguno de ustedes le va a dar órdenes porque esto únicamente es una probadita la próxima vez me encargaré de que sufran antes de morir.
Ana me siguió al despacho mientras que limpiaban el cuerpo de esa mujer, ni siquiera recordaba su nombre y ya me había causado un disgusto, el simple hecho de recordar cómo le estaba hablando a Dasha me hizo sentir molesta nuevamente y me cuestionaba si había sido muy condescendiente.
_ Señor, esto es muy drástico, la señorita no está acostumbrada a este tipo de violencia, ella es buena y si sabe qué verónica está muerta faltarle al respeto a ella se sentirá muy culpable ¿Usted quiere que se ponga triste?
_ Tendrá que aprender que si alguien le falta al respecto hay que castigarlo, si alguien se entera de que le faltaron al respeto a mi mujer y yo no hice nada, pensaran que estoy vulnerable y podrían ponerse en mi contra y no puedo dejar que eso pase.
_ Entiendo señor, pero por ahora será mejor ocultarlo, me encargaré de que nadie le diga al respecto y si me pregunta yo le diré que usted la corrió, ya cuando esté más familiarizado con este lugar usted puede actuar como normalmente lo hace.
_ Eres la única persona que puede hablarme de esta manera sin morir, haz eso y encárgate de ella.
_ He estado trabajando para ti mucho tiempo, por eso mismo confías en mí.
En realidad confiaba en ella porque siempre decía lo que pensaba y a pesar de que me tenía miedo, al principio siempre defendió sus ideales y demostró sinceridad, cosa que no cualquiera hacer.