Después de lo sucedido Eliza no sé volvió a encontrar con Melisa y mucho menos tuvo noticias de Andrew, al parecer el decidió ser más hombre y fue a reclamarle por qué ella le había pegado a su amante. Los días pasaron y en este momento Eliza se encuentra sentada al lado de Robert en un avión apunto de despertar y llevarlos a los dos directo a París. —Estas ansiosa. — él le dice al verla mover su pie constantemente. —En realidad si, no me había imaginado viajando de esta manera. —¿A qué te refieres con esta manera? —No te lo tomes a mal, pero es extraño, es decir si me imagino viajando con Rebeca o alguna vez también me visualice con Andrew por qué era mi esposo, pero no sé viajar con un amigo es algo extraño para mí. —¿Desconfía de mí? —No, no, para nada, solo estoy algo nerviosa,

