~Lucy~
Desperté confundida y un poco adolorida, observé a mi alrededor y me resultaba familiar, era uno de los cuartos de hospital ¡Pero qué coincidencia! ¡Maldita vida! ¿Acaso no me puedo librar de esto nunca?
Los olores son extraños, todo es extraño aquí, solo vine en buena voluntad a dejar a un m*****o de esta manada ¡Pero ya estoy en el hospital de nuevo! ¡NO!
Quiero salir de aquí, así que comienzo a concentrarme y reunir fuerza suficiente para escapar, cuando me siento mejor siento pasos aproximarse ¡Esto no puede estar pasando! Lo único que hice fue observar sigilosamente a quienes entraban...
Me encontré con dos hermosos iris dorados parecidos al oro puro, era un hombre alto, sus músculos resaltaban con la camisa que llevaba, la definición de 'Dios Griego' le quedaba perfecto, ¡En mi vida había visto un hombre tan guapo! Mantuve mi vista fija en él, tenía que tener cuidado a pesar del buen aspecto que traía, '¡Los más atractivos suelen ser los peores!' Dije para mí misma.
Él se acercaba cada vez más y mi cuerpo se tensaba con su presencia, su olor particularmente exquisito me relajo ¡Esto es malo! ¡Muy malo! Y antes de que se pusiera peor comencé a pensar la manera más eficaz de escapar con éxito, él se acercó hasta quedar a unos pasos de mí, era el momento que esperaba.
Ya me había sacado las inyecciones y tubos que tenía en mis brazos antes de que llegaran, así que agarre el porta suero y en un movimiento ágil sobrepasé al dios griego y a su amigo detrás de él, este intentó atraparme aunque fui más rápida, me agache y de un tirón ya estaba en el suelo, aproveché esto para salir por fin de la habitación blanca, cerré la puerta y agradecí que tuvieran manijas tipo asidero, ya que pude bloquearla con el porta suero que llevaba.
Corrí como si no hubiera un mañana con la energía que había reunido, ya estaba en el bosque, solo un poco más y volvería a mi hermoso departamento a leer unos cuantos libros pendientes mientras tomaba chocolate con marshmellos, pero ¡Oh Dios! Mis preciosos planes se destruyeron cuando el mismo lobo corría detrás de mí, sentí su respiración muy, muy cerca, ¡Era hora del plan B! De un salto alcancé una de las ramas de los árboles y escalé hasta su cumbre, sin duda la vista que se apreciaba era fantástica, pero tengo problemas urgentes como para quedarme embelesada viendo el regalo de la naturaleza.
Un ruido me hizo espabilar, miré hacia abajo y ¡Ahí estaba! El maldito lobo trepó el árbol, estaba a punto de balancearme hacia otro árbol cuando una de mis piernas fue atrapada, la física hizo su aparición, haciendo que yo junto con el lobo cayéramos ¡Demonios! ¡Qué buena suerte tengo! No me quedó otra opción que utilizar mi magia para hacernos levitar en el último momento.
Aterrizamos en el suelo sanos y a salvo, ahora tenía otra problema, el lobo me miraba como si quisiera comerme, me puse a la defensiva en posición de ataque pero él hizo algo extraño, comenzó a rodearme.
Me rodeaba sin más y mi paciencia se agotaba, así que decidí hablarle.
- "¡Puedes parar de hacer eso!" Exclamé con furia y él se detuvo. -" Bien, gracias. ¿Enemigo o amigo?" Pregunté.
*¡Pareja!* Una voz grave apareció en mi cabeza, erizándome la piel por completo.
- "Vaya, así que eres un cambia-formas. Me has perseguido hasta aquí así que debo preguntar ¿Qué es lo que deseas de mí?"
Él se acercó y en un descuido mío me tumbó, dejándome a merced del gran lobo n***o. No le fue suficiente con eso que comenzó a olfatearme, primero en el cuello, luego bajó a mis clavículas, y luego subió a mi cara, dónde me dio una gran lamida.
- "¿Qué haces? ¡Estas invadiendo mi espacio personal! ¿Lo sabías?"
Él solo se acercó y hundió su nariz de nuevo en el hueco de mi cuello. *Ya te lo dije pequeña, tú eres mi pareja*
Ante su confesión quedé confundida, ¿Su pareja? Ni siquiera lo conozco, pero esas palabras me bastaban para contraatacar.
Mientras el gran lobo estaba perdido en mi cuello me levanté de un golpe y lo acorrale, me subí encima de él y agarré sus patas delanteras por seguridad.
- "Dije que estabas invadiendo mi espacio personal, ahora yo lo haré con el tuyo. ¿Cómo te llamas?" Esperé su respuesta pero parecía sorprendido, esa mirada posesiva y llena de deseo regresó una vez más.
*Soy Maddox, es un placer conocerte mi querida Luna*
- "El placer es el mío, y me llamo Lucy, no Luna" Aclaré
*Bien, Lucy. Ahora ¿Qué harás? Estás con un Alpha*
No me sorprendió su respuesta, su porte y contextura lo delataban. - "Y tú estás en peligro" Maddox rio y eso me molestó, por lo que inicié el plan C, buscar su punto débil.
Presioné mi cuerpo contra el gran lobo que sabía que también era hombre y buscar el punto débil de estos era fácil. Hice lo mismo que él, comencé a olerlo y surgió algo inesperado, su olor me saciaba, era embriagante la combinación de chocolate y malvaviscos, ¡Él olía a mi bebida favorita! No podía creerlo y decidí no desperdiciar este momento.
- "Deja de hacer eso o me será más difícil controlar a Maddox" De pronto una voz profunda y ronca resonó en mi mente y caló mis huesos, supe que era su parte de hombre pero el efecto de su voz en mí me sorprendió, ya que había salido a la luz el chico estaba decidida a divertirme.
- "Veamos que tanto eres capaz de mantenerlo a raya" Dije con un tono pícaro mientras me hundía de nuevo en su suave pelaje, suspiré cerca de su oído y se estremeció ¡Bingo! Encontré su punto débil, pero cuando iba a aprovechar mi descubrimiento el gran lobo comenzó a transformarse hasta que quedó un hombre fortachón y endemoniadamente sexy, parecía un Dios Griego ¡Espera! ¡Era el Dios Griego que encerré en el hospital!