Pov: Amelia Reed. Su boca me toma con posesión, con esa rabia que correspondo. Sus labios envuelven los míos con ese conocimiento de mí que tiene, con esa misma suavidad e intensidad que recordaba. ¡Carajos! —Te… —intento balbucear y su boca no me deja hablar. Sube mis muñecas a sus hombros invitándome a abrazar su cuello. Dios mío, había olvidado cómo se aflojan mis piernas cuando me besa. —¿Tú quieres destruirme, Gatita? —da varios pasos hacia atrás envolviendo sus brazos en mi cintura con firmeza. —Sí… por maldito, por… —su boca vuelve a tomarme para no dejarme hablar, lo muerdo y en vez de apartarse gruñe sobre mis labios gustoso. Estiro su cabello, sus brazos me abrazan con fuerza y nuestros besos se vuelven violentos, deliciosos. Lo detesto, lo odio, lo quiero hecho peda

