Pov: Benjamín Kambell. —No te olvides de registrar la salida de un millón en gastos varios —remarco al pasar mientras sigo trabajando en mis asuntos. —¿A ti qué te sucede? Tienes una cara terrible —arqueo una ceja mirándolo de reojo. —Estoy trabajando, ¿no lo ves? A diferencia de ti hay muchos que no trabajamos por diversión, trabajamos por necesidad —se carcajea. —Me parece que alguien está de muy mal humor atacándome sin razón —cierro mi laptop de golpe. —Solo dije la verdad, ¿eso es atacarte? —La forma en que lo dices es atacante. Trabajo porque es divertido, porque es mejor que ir y trabajar para mi padre, cumplir con sus deseos y con los de mi madre, lo cual significaría que como tengo 30 años tengo que casarme con alguna mujer decente y empezar a embarazarla para que no va

