EVANGELINA -¿Te ves hermosa, cariño? – Alabo a mi hija. Hoy tiene su primera cita, o bueno, una de las tantas, pero dado el caso que los chicos no llegan a salir de casa, siempre me digo a mí misma que es su primera cita. -Lo sé, mamá – Replica ella – No sé, para que te esfuerzas tantos, si ambas sabemos que no voy a llegar ni a la puerta con ellos. Si mi padre y Sergei no los espantan, terminan corriendo cuando hablan mas de dos frases conmigo. Blanqueo los ojos. Kali heredó mi belleza, el color de mis ojos y el calor del cabello de mi hermano, pero heredó el carácter y la personalidad triplicada por 1000 de su padre. Ha sido una larga lucha por años. Mi hermano es el que más se esfuerza para que mi hija no tenga las mismas conductas violentas que mi esposo, pero ha fracasado no

