Capítulo 1: ¡Buena puntería!

1032 Words
Capítulo 1: ¡Buena puntería! 【Zen Cannavo 】 —Zen por favor… Ya vámonos de este lugar no hay nada más que escombros, está vez sé que no estoy siendo caprichoso porque hemos estado un buen tiempo en este chiquero. — Me reprocha Fen porque ha pasado demasiado tiempo aquí conmigo y se le ve cansado, no me importa si está cansado, él debe de estar aquí para asegurarse que no suceda nada fuera de lo normal, en pocas palabras mi hermano menor debe de cuidarme las espaldas para eso lo traje. Estamos en un museo abandonado esperando a hacer un negocio por unas piedras preciosas que ya tengo ubicadas al norte de París, miro a mi alrededor y observo estas instalaciones tan deterioraras, aquí a los malvivientes les gusta esconderse o refugiarse, como este lugar es un sitio más a los que he asistido para hacer mis grandes transacciones no me importa que esté en estas condiciones. Pensándolo mejor me atrevería a decir que son sus preferidas con tantos años en este negocio y haciendo todo tipo de transacciones con esos vándalos he adquirido varios conocimientos con respecto a su actitud repulsiva. —Fen tenemos que poner algunos límites, uno: No me llames por mi nombre mientras que llevamos a cabo las transacciones o hacemos las tareas asignadas; dos: deja de estar quejándote de que debemos cumplir nuestro deber y tres…— Detengo mis palabras súbitamente al escuchar que algo se mueve, le hago un ademán a Fen para que esté alerta por cualquier ataque que obviamente no he estado esperando. —Antes de seguir, quiero aclararte que yo también quiero un sobre nombre para que no estés exponiendo mi nombre verdadero por todas partes, como los cigarrillos de nuestro padre, por todos los ceniceros de la casa. — Me susurra Fen molesto porque prefiero honrar su verdadero nombre, que usar uno de porquería como yo, ya que nadie tiene que saber cómo me llamo. Excepto las personas que deben de saber cómo me llamo porque no me gusta mi apodo, pero, debo de admitir que mi apodo me hace demasiado honor. Por lo que no es demasiada molestia, aun así, sería mucho más honorable que usar mi nombre, ya que se me fue impuesto al nacer, lo que para mí tiene un significado muy grande. —Después pensaremos algo para ti, pero por ahora mantente en alerta porque presiento que alguien nos tiene en la mira desde hace rato. — Le expreso puntualmente para no crear más rollos entre él y yo. Más vale prevenidos y advertidos que estar discutiendo por un apodo que me lo han impuesto sin mi consentimiento. Recorremos el lugar por todos los escombros donde yace la más oscuridad del lugar con un chasquido de mis dedos, Fen, prende un reflector de mano recargable que traemos con nosotros, el cual ilumina todo el lugar dándonos toda la visibilidad posible. Sacamos nuestras automáticas, la paseo por mí alrededor barriendo todo el lugar con mi mirada. En cautela, manteniendo el control de mis impulsos y mis dedos queriendo disparar de una buena vez, suelto un respiro tratando de localizar el posible objetivo. —¡Mira, atrás de ti! — Me grita Fen que está adelante de mí. Volteo y un hombre de tez oscura, muy fornido, se abalanza sobre mí. Tirándome al suelo con mi acto reflejo, uso mi automática y le propino dos disparos, desmayándose sobre mí y me lo quitó de encima. Desde otro ángulo aparece un hombre mayor con aspecto asiático, tipo adulto contemporáneo y comienza a hablar. —Recuerda esto heredero, tú y tu hermano siempre serán parte de nosotros, tenlo muy presente. — Musita para que yo escuche sus incoherencias, hago un giro de muñeca aun con el arma en la mano y le apunto al centro de su pecho, sin pensarlo mucho propino dos disparos, tomando mi automática con todas mis fuerzas. Porque toda esta maldita suciedad está detrás de mí. Escupo tratando de limpiar mis labios de alguna manera de lo que acaba de acontecer, también me voy limpiando mi ropa que recogí toda la porquería que se encontraba en el suelo. —¿Por qué te quedaste de piedra y no me ayudaste? — Le inquiero a mi hermano viéndolo des aprobatoriamente. Me Guardo el arma en mi espalda, con mis dedos peino mi cabello hacia atrás, asegurándome que ningún residuo de suciedad quede en mí. —Veía que tenías la situación bajo control. — Miente lo veo en sus ojos, temblaba de miedo. Lo ignoro, seguimos revisando el lugar hasta que nos aseguramos que está totalmente limpio de personas las cuales puedan asesinarnos, ya que con este ataque declaran que son nuestros enemigos. —Evidentemente, está mierda, era una trampa, de un pendejo que no me conoce. — Muy enojado le digo a Fen mi conclusión de lo que ha pasado aquí y le hago seña con la mano para que me siga. Salimos hasta quedar en medio de la calle, me estiro un poco sintiendo como mis músculos duelen por la jornada tan dura que nos ha tocado hoy. Veo a mis alrededores y no hay nadie cerca, solo algunos borrachos que nos confunde por alucinaciones, así tendrán una voladora. «No tenemos que volver a la madriguera, aún podemos, despejarnos un poco». Pienso y comienzo a caminar en dirección a un parque que está cerca de aquí. Fen me sigue sin rechistar, caminamos en silencio dentro del parque, calmadamente me relajo nada más con el sonido del aire rozar con las hojas de los árboles, el canto de algunos búhos cerca de aquí. —¿Cuál de los cargos dentro de la mafia, es el que te gusta más? — Me interroga mi hermano con un tono muy inseguro, es mi hermano menor y como es de saber los hermanos mayores le damos el ejemplo a los menores, en realidad a mí me vale v***a todo eso, sin embargo, sé que en algún momento uno de los dos tiene que encargarse de todo eso. Porque si no igual mi padre nos obligará por las malas a hacerlo, pero el decidir qué cargo ocupar no es lo mío.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD