2013 Bianca se arrepentía con cada paso que daba por los adoquines de las calles de San Isidro. ¿Por qué su hermano siempre se salía con la suya? ¿Acaso no era ella dueña de su propia vida? Los tacones altos que le había prestado Laura eran incomodísimos, hacía tiempo que no los usaba y estaba comenzando a recordar el por qué. Tenía la necesidad de subirse el strapless n***o cada cuatro pasos, lo que también estaba resultado demasiado engorroso y ni siquiera sabía con quién tenía que encontrase. Pero su hermano había sido tan insistente y a ella le costaba tanto decir que no, que ahí estaba, a metros del Jack Black Bar, en el que Lautaro pasaba tantos fines de semana. Llegó a la puerta, donde las voces se mezclaban con la música. Desde afuera podía ver gente de pie esperando que se des

