El señor Voelk opta por el silencio absoluto mientras aquel auto nos redirige a mi apartamento. Está centrado en sus pensamientos y me siento incomoda por su comportamiento tan tranquilo. Pero, era justificable luego de todo el escándalo familiar ocurrido en casa de sus padres. Yo era la causante de todo aquello y me dolía. Muchísimo. Presencié como a cada minuto le llegaba un mensaje de alguien que no logré ver. Seguro prefería hablar con sus conocidos que conmigo. Luego de todo, yo había arruinado una noche importante. La idea del s******o continuaba siendo una buena idea. El auto estacionó ante mi edificio y las luces del interior se encendieron. La oscuridad del coche ya no estaba, dejándome ver finalmente a James. —Te enviaré el dinero por lo de esta noche, en un sobre sellado

