PV ALAIA Tienen como dos horas conduciendo, cuando llegamos a una casa muy lujosa. Henry ya ha despertado, está asustado pero a mi lado y trataré de protegerlo así sea lo último que haga. —Vamos bajen — dicen Sara de mala gana. Cuando entramos a la casa, Sara empieza a ladrar órdenes. —No quiero que nadie se de cuenta que estamos aquí, preparen uno de los cuartos de arriba para el mocoso este y lo quiero encerrado, y a ésta — dice mirándome con odio — Irá al sótano, irás ahí, mientras yo decido qué hacer contigo, creo que ahí hay colchones y si no pues tendrás que acostarte en el suelo. —Yo quiero ir con Alaia — dice Henry enojado. —¿Qué acaso estás loco? Podrás tener algo mejor mientras estás aquí y prefieres el sótano? —Dónde esté Alaia quiero estar yo, y no me importa si voy a

