POV Tamy
—No puedo creerlo, enserio ustedes dos llegaron a ese acuerdo sin consultarme. Ethan es así como pretendes que esta relación funcione.
—Cariño no es así, no quise ocultar esto pero sabía que no lo aceptarías —Ethan intentó acercarse pero lo evadí.
—¡Pues obviamente no! llevamos una relación por meses y ahora resulta que ustedes tenían un acuerdo en donde tú salvarías la empresa de mi padre a cambio de casarte conmigo. Me amas acaso Ethan, te la pasas repitiendo eso pero como se supone que crea en ti cuando solo soy un negocio.
Le grité muy molestas, como se atrevió, en todo este tiempo pensé que en verdad me amaba pero a mis espaldas firmó un acuerdo con mi padre como si yo fuera una moneda de cambio, o un activo el cual el puede comprar así sin más.
—Claro que te amo Tamy, ese documento no cambia nada, solo le daré un poco de liquidez a tu padre, nada más —Trato de defenderse.
—Él me puso en venta y tu me compraste —No es así respondió desesperado —Pues justo así lo veo, fue justo lo que hicieron. Eso es asqueroso y horrible Ethan, que pensaste que pasaría.
—Tamara es solo negocio, eso no tiene que ver contigo —Dijo un tanto frustrado.
—Se otorgará el cincuenta por ciento del dinero al hacer formal el compromiso, el otro cincuenta por ciento después de realizar la boda, en caso de no realizarse la boda tendrá que devolver el porcentaje dado más una penalización —Leí parte del documento.
Agacho la cabeza avergonzado, ni siquiera se pudo defender ante eso, me había comprado y eso no se lo iba a perdonar nunca.
—Tamy cariño yo..... nunca fue mi intención comprarte. Tu padre necesitaba el dinero y él me dio la idea, de todas formas íbamos a casarnos y no le vi el problema —Jadeé incrédula por sus palabras.
—Esto Ethan nunca, nunca voy a perdonarte, pensé que teníamos una relación real pero todo el tiempo no fui más que un maldito negocio. Olvida la boda, no voy a casarme contigo.
Después de decirle todo aquello e ignorar su llamado salí de la habitación en donde estábamos para encontrarme de golpe con mi padre que me observaba con atención.
—Tamara no seas radical, fue mi error y me disculpo, no puedes dejar todo solo por una molestia —No podía creer que él enserio estaba diciendo aquello, solo un error.
—No papá eso no fue un error, me usaste para conseguir dinero, me preguntó desde cuándo tenías eso planeado —Tragué con dificultad un poco afectada —Siempre insististe en esta relación con Ethan, no olvido las infinidades de veces que lo invitaste aquí, que hiciste lo posible para que empezara a salir con él...... Lo hiciste con esto en mente, desde el principio solo me quisiste vender.
—Tamara tienes que entender, hice lo que creí mejor......
—¡Mejor para tí! —Le refuté —No voy a casaremos con Ethan, no se qué harás pero encuentra una manera de pagar lo que debes.... No habrá boda.
Tomé mi bolso y salí molesta de la casa, no podía entender, nunca lo haría.
—Támara espera, no te vayas así.
Escuché la voz de Ethan llamar mientras yo arrancaba mi auto, tal vez me amaba en verdad pero yo ahora no quería verlo y mucho menos escucharlo.
Fui hasta casa de mi madre, ella se había divorciado hace unos años de mi padre, no supe a quién más recurrir, ella sabría que decir, siempre lo sabía. De hecho nunca había estado de acuerdo con la boda.
—¡Tu maldito padre!, ¿cómo se atrevió? —Soltó muy molesta al escuchar lo sucedido —Escucha bien Tamara tu vas a cancelar esa boda y te alejaras de Ethan Stanford, estar de acuerdo con eso lo hace igual de ruin que tu padre.
—Le dije que no habría boda, pero faltan seis días, cómo puedo cancelar todo ahora —Negó molesta al escucharme.
—Es lo mejor Tamy, tu ni siquiera lo amas —Guarde silencio al escuchar sus palabras —Mírate no pareces una mujer que está por casarse, no te ves feliz, tus ojos no brillan..... Sé que quieres a Ethan pero no lo suficiente para ser su esposa —Tomó asiento a mi lado y sujeto mi mano entre las suyas —Vive tu vida Tamara, deja de ser tan correcta, escápate, encuentra un chico guapo ten un romance fugaz, haz todo lo que deseas y se te antoje para que luego no tengas que arrepentirte de no vivir lo suficiente.
—¡Cielos mamá un romance fugaz! —Rio ante eso.
—Sé que no es el consejo usual de una madre a su hija, pero..... nena quiero que vivas, que el día de mañana mires el pasado y digas que lo disfrutaste.... Además te hace falta mucho por descubrir y con Ethan no lo harás, escucha a tu madre, mamá casi nunca se equivoca.
Me quedé allí con ella toda la tarde y si tenía razón quería a Ethan pero no era amor eso lo sabía, y por más qué intenté no logré sentir aquello.
—Lucas dice que hay una convención de médicos en Woodwell, porque no vas, los médicos son lindos.
Suspire al escucharla, ahora salía con un doctor y los veía como una maravilla.
—Ir con Lucas, no gracias —Negué.
—Él no puede ir, pero tu nena, vas hacer una maleta y te irás y no quiero que vuelvas sin una historia para recordar de ese lugar.... la vida es una sola y tú debes vivirla al máximo.
Sin poder negarme, hice una maleta y salí a aquel lugar, no por los médicos pero si por un tiempo para mi, para pensar en todo además el lugar era una belleza.
Pero Ethan no iba aceptar mi negativa a la boda, no hice llegar al lugar y un escolta se presentó ante mí enviado por él para cuidarme, me había mandado a seguir, fue lo que dijo cuando lo llame para reclamar por el escolta. Dijo tener miedo de que no volviera y que él no estaba dispuesto a cancelar la boda, todo se solucionaría fue lo que dijo.
Pese a mi insistencia por estar sola, el escolta me seguía a todas partes y fue entonces cuando en un descuido me escape, recorrí las calles del lugar y a toda prisa entre a una disco, aliviada por haberlo perdió pedí un trago y dejando que la música me envolvieron empecé a relajarme. Estaba por ponerme a bailar cuando lo vi entrar me giré y me intenté mezclar con el resto de personas y en cuanto tuve oportunidad camine hasta la salida a toda prisa siendo detenida por un cuerpo musculoso.
Molesta por haber frenado mi huida lo intenté insultar pero debo decir que el chico me impactó, un pelirrojo, de ojos claros, muy lindo y sexy debo decir, lo observe con atención y aunque actúe molesta por dentro me estaba dando un deleite, de pronto recordé al gorila tras de mí giré a ver donde estaba para verlo casi cerca a mi entonces sin más me puse de puntillas y bese al pelirrojo.
Se sorprendió y mucho pero después de pedirlo me sacó de allí, su tacto me hizo erizar llevaba mi mano entre las suyas era sutil pero a la misma vez con tanta presión que me hizo sentir protegida, caminaba dos pasos tras de él y mi vista iba fija en su espalda y el perfil de su rostro, era un hombre hermoso, muy hermoso, llamativo uno como muy pocos, de hecho casi no conocía chicos pelirrojos y debo decir que ese rasgo en él era perfecto, todo en él encajaba a la perfección.
Me despedí después de alejarme lo suficiente, creí no volver a verlo, ni siquiera pregunté su nombre pero los días siguientes lo encontré en varios lugares y fue imposible no acercarnos.
Los coqueteos y chistes no se hicieron esperar, era muy divertido y dulce, me hizo sentir tantas cosas que Ethan en toda nuestra relación no, el chico que ahora sabía se llamaba Liam me hizo sentir completa y eso era muy extraño solo tenía de conocerlo tres días.
Cuando dijo que ya debía volver a su hogar suspiré un poco inconforme y decidida a quedarme con un lindo recuerdo de esos días, lo bese y aquel beso se fue subiendo de tono tanto que termine teniendo sexo con él en la playa y les aseguro que eso jamas lo olvidaré, fue increíble cada beso, cada toque, cada caricia aún la recuerdo, fue tierno y rudo a la vez, lo que provocó en mi quedo tatuado en mi mente y sobre todo en mi piel.
Pensé en pedir su número, tal vez encontrarnos algún día que deseara, pero al salir del baño en aquel restaurante me encontré de frente con Ethan, el cual no me dejó más salida qué volver con él sin siquiera despedirme, todo aquello quedó solo como un recuerdo, tanto que nunca más pensé volver a ver.
Pero el destino tenía otros planes para mí, fui a una consulta por algunos malestares para terminar aún más angustiada con la respuesta de que estaba embarazada, caí en un hoyo enorme. Aún trataba de recuperar la compostura cuando de pronto frente a mí Liam apareció y se presentó como un doctor y no cualquier doctor, un ginecólogo cerré los ojos mientras sentía como mis piernas perdían las fuerzas, de todas las personas justo tenía que ser él, el posible padre de mi hijo.
Salí de ese hospital sintiendo mi cuerpo pesado, tan pesado que no tenía idea cómo seguía de pie por la mirada que me dio supe que también pensó que es su hijo, no tenía idea de lo qué iba hacer, ni cómo iba manejar todo eso, como iba hacer si el bebé resultaba ser de Liam, él es pelirrojo y de seguro si el bebé es suyo sacará ese rasgo, por más que quisiera mentir sería imposible.
Con el alma pendiendo de un hilo, le exigí a Ethan llevarme con mi madre, intentó negarse pero no le di chance, alguien debía escucharme y sobre todo aconsejarme, lo que estaba pasando de seguro explotaría y yo no sabía cómo iba a enfrentarlo.