Narra Brenda Confundida y enojada, no sabía qué hacer. Fui a un parque y me senté debajo de un árbol con ganas de llorar. Fue entonces cuando Anabela, mi nueva amiga o mejor dicho mi primera amiga, me encontró. - ¿Te pasa algo? - preguntó preocupada. - No me pasa nada - respondí cortante. - Como que no, si estás llorando - dijo sentándose junto a mí. - ¿Alguna vez te ha pasado que tienes un secreto que te hace feliz, pero que alguien empieza a sospechar y puede arruinar tu vida y la vida de alguien que quieres mucho si se enteran? - pregunté, tratando de explicarle mi situación. - No, la verdad no - respondió abrazándome - Bueno, tampoco es que me haya enamorado de mi profesor. - ¿Qué? - dije sorprendida. - Lo sé desde que te cambiaste de clase... y se te nota el brillo en tus ojos

