Capítulo 2: La cena en la casa Dumas
POV GAEL
Hoy temprano escuché al señor Dumas tener una conversación con su esposa sobre una cena en su casa. Eso no me sorprendió para nada, ellos son mucho de hacer eso con sus hijos. Lo que me sorprendió es que estaban comentando que el señor Gustavo, actual guardaespaldas de la señorita, va a renunciar, dejando el puesto vacante. El jefe no quiere dejarla sin seguridad, pero tampoco está dispuesto a contratar a alguien nuevo para ocupar ese lugar. Quizás prefiera llevar a alguien de su staf personal y al que contrate para sustituirlo se quede aquí en la casa, como muchos de los chicos.
Mi puesto es el de proteger con mi vida al señor Dumas, soy su guardaespaldas personal, pero no me molestaría pasar a ser el de su preciada hija, eso me mantendría cerca de ella y por consiguiente de su amiga. Una chica que me trae loco desde que la conozco, pero ella solo se dedica a hacerme desplantes. Si estuviera más cerca de ella, seguro que podría conquistarla, bueno o al menos intentaría hacerlo.
- Gael, Nos vamos - Anunció Don Arturo pasando por mi lado. Lo seguí en silencio, le abrí la puerta de su auto y nos dirigimos a, espera, no sé a dónde nos dirigimos. Entro en el lado del piloto y espero instrucciones.
- ¿Señor? - Lo llamé al ver que él no decía nada
- Vamos a SEPED (Seguridad Perzonalizada. Dumas) - Supe inmediatamente lo que sucedía. Encendí el motor del auto y fuimos por un nuevo guardaespaldas para la señorita Dumas. Todavía estaba en mis planes ofrecerme, pero no quería parecer muy obvio o desesperado ya que el jefe lo puede mal interpretar y lo que menos deseo es que se generen malos entendidos.
En la sede habló con Raymond que es el encargado de entrenar a todos los que ingresan. Le sugirió dos de los que según él son los mejores elementos que tiene en este momento y cuando el señor Dumas asintió Raymond los llamó para presentarlos. Se ven muy profesionales, pero la cara del jefe me dejó ver que no le convencía poner la vida de su princesa en sus manos. Me alegré por eso, quizás ésta era mi oportunidad de ofrecerme, sin embargo su celular sonó sin darme la oportunidad de hablar.
Volvimos a la casa y la señora Dumas estaba en la puerta con los brazos cruzados debajo del pecho
- ¿En serio Arturo? Sabes que tenemos que hacer las compras y sin embargo he fuiste por horas - ¿Horas? pensé. No fue por tanto tiempo
- Lo siento cariño, es que necesito resolver lo de Gustavo - Ya se quien manda en esta relación. La señora se ve muy dulce todo el tiempo. Pero saca sus garras cuando quiere.
- Bien. Eso lo resolveremos en la cena - Dijo sin más. Pasó por un costado de su esposo yendo hacia el auto - Vamos Gael, hay muchas cosas por hacer aún - Habló a mi espalda
- Espérame amor o ¿te piensas ir sin mi?
- Si señora. - Le hablé a la señora y tuve ganas de reír por la cara que puso el jefe mientras le hablaba a su esposa, parecía suplicar por un poco de atención.
Dimos muchas vueltas, hicimos muchísimas paradas, hasta que al fin decidieron, o más bien la señora decidió volver a la casa para aprontar todo para la hora de la cena. Tienen muchos empleados en la casa que se podrían hacer cargo de todo, pero ella simplemente ama aprontar su casa para esperar a sus hijos.
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Escuché que la puerta principal de la casa se abrió y al los segundo se cerró. Sabía que venía mi amor hacia aquí, Miro por dónde tiene que ingresar, pero la señorita Dumas me tapa la visión completa de ella. Muero por verla, hace más de una semana que no venía a la casa de los Dumas y ya la añoraba.
- Buenas noche Gael - Me saluda simpática la señorita Dumas en cuanto pasa por mi lado
- Buenas noches señorita Dumas - Le devolví el gesto - Buenas noches señorita Bettania
- Hola - Dijo y siguió como si nada. Escuché que la señorita Dumas le dijo " no seas grosera" y ella le contestó " es que no lo tolero" No entiendo porque no me tolera. Yo nunca le dije nada indebido, todo lo contrario, siempre fui respetuoso hacia ella. " es que le gustas" volví a escuchar " no seas tonta, ¿Cómo le voy a gustar? " y ya no escuché más nada. No me gusta, me encanta. Es una mujer que sabe lo que quiere, fuerte e independiente. Es cariñosa aunque conmigo no lo es ni un poco, sé que es así, la he visto interactuar con más personas y siempre se muestra atenta y simpática lo que me lleva a preguntarme ¿por qué es así conmigo? ¿Habré hecho algo para ofender la sin darme cuenta?
Pasa una media hora y yo sigo parado fuera del comedor.
- Gael - Escucho mi nombre y esa voz la conozco muy bien es de la señora de la casa. ¿Y ahora qué hice? Nunca reclaman mi presencia cuando están en familia. Espero no estar en problemas
- Con su permiso - Dije entrando al lugar donde estaban todos sentados a la mesa. Mi vista fue inmediatamente a la mujer más hermosas de todas. Sin lugar a dudas mi bella Bettania, ella me miró con sus ojos color miel, tan intenso que me desarmó por completo
- Mira Gael, tenemos un problema y creo que tu puedes ser nuestra solución- Escuché que la señora habló y me obligué a mirar en su dirección
- Usted dirá señora, sabe que estoy para lo que necesiten.
- Sabes lo de la renuncia inminente de Gustavo - Asentí, no contesté nada más porque no fue una pregunta, ella lo dió por hecho.
- Bien, tenemos algo que proponerte
- Los escucho. - De reojo vi que Bettania apretó los dientes y no entendí porqué hasta que la señora volvió a hablar
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POV Bettania
Llegamos a la casa de Clara y tenia que estar el pesado ese, por supuesto, si es el guardaespaldaspersonal del señor Arturo. En verdad no sé la verdadera razón por la que me cae tan mal, pero es así y listo, no me interesa dar más vueltas sobre el asunto.
Se hace el simpático al saludarnos y yo soy cortante con él, cosa que mi amiga me recrimina y encima agrega que yo le gusto ¿Cómo le voy a gustar a un tipo como él? Tiene toda la pinta de ser de los que tienen a todas las chicas a sus pies y se creen los mejores. A bueno, ahora que lo pienso bien quizás es por eso que no me cae bien.
Cuando estamos en la mesa sale a colación el tema de la renuncia de Gustavo, él, como ya se los dije es el guardaespaldas de mi amiga. Hoy más temprano estuvimos hablando justamente de eso y Clara pensó que sus padres iban a desistir de que tuviera uno. Estaba feliz, ella sabe que lo hacen para protegerla, pero está cansada de no tener ni un solo minuto de privacidad. Veo la sonrisa que se le forma en los labios escuchando lo que dicen sobre eso, pero ésta cau un poco cuando su padre menciona que hoy estuvo en donde entrenan a los guardaespaldas y Raymond, que es el entrenador o algo así, le presentó a dos hombres, que supuestamente son los mejores que tienen ahí, y digo "Supuestamente" porque esa fue la palabra que el señor Arturo utilizó para describir a los muchachos. Al sentir que su papá no estaba muy conforme me pateo por debajo de la mesa
- Auch - Me quejé y todas las miradas fueron hacia mi
- Disculpa Betty, te pise sin querer.
- No pasa nada - Le dije bajito y volví a hacer silencio. No entendí su reacción..
Siento sonar mi celular y lo tomo. Cuando lo desbloqueo no lo puedo creer. La tarada de mi amiga me mandó un mensaje y la tengo justo a mi lado
Amiguis: "¿Sabes lo que significa que a mi papá no le haya convencido los muchachos que fue a ver hoy?" No llegué a contestar cuando llegó otro
Amiguis: " Que no voy a tener que aguantar a nadie como si fuera mi sombra" Me reí internamente, ella es tan dramática
Yo: " ¿Y si los chicos que iba a mandar estaban lindos?"
Yo: " Ahora te los vas a perder"
Amiguis: " Tienes razón, c¿Cómo no lo pensé?"
Yo: "Uno: Lo sé, siempre tengo la razón y dos: Me necesitas a mi para pensar" jajajaj me reí mucho de la situación, pero sin mostrar los dientes en ningún momento
- ¿Qué tanto secretean por ahí? - Nos interrumpió su hermano
- Se comportan - Nos dijo el señor Arturo como si fuéramos unas chiquillas que se acaban de mandar una de las suyas.
Nos miramos con Clara, sonreímos y volvimos a guardar los móviles.
La conversación entre los señores Dumas prosiguió. Pero como nos habíamos perdido en nuestro chat privado, no estaba siguiendo el hilo de sus palabras.
- Gael - Escuché que la señora lo llamó, luego de que Hernesto, el hermano de Clara lo nombrará en la charla que ellos tenían.
Entró al lugar y me miró a mi directamente?Como lo sé? Porqué también lo miré, pero su mirada era penetrante, sin embargo la mía era de curiosidad, quería saber porque lo estaban llamando
Cuando la señora terminó de hablar, no podía creer lo que había escuchado. Miro en dirección de Gael y parece estar igual que yo, parece que no comprende lo que está pasando.
Que mala suerte la mía. ¿Por qué me tiene que pasar esto a mi?