3 - Primera noche de trabajo

1507 Words
Capítulo 3: Primera noche de trabajo POV GAEL No podía estar más feliz con la propuesta de la señora Dumas, aunque al principio no podía creerlo, no podía creer que fueran ellos mismo quienes pensaran en mi. La cara de Bettania era de desconcierto estoy seguro que está enfadada por esta situación. Ella me quiere lejos, por el contrario yo la quiero muy cerca. - Cuentan con migo señores. ¿Cuando es necesario que empiece? - Nunca - Susurró Betty, pero la escuché juro que lo hice. Esto definitivamente va ser entretenido. La miré y alcé una ceja, pero al darme cuenta que hay más personas, volví a mi postura sería y profesional. - Esta misma noche. - Anunció el jefe y cuando él habla hay que acatar órdenes - Esta noche será. Me retiro, con su permiso- , les di la espalda para salir de allí - Gael - Me llamó la señora Dumas. Giré sobre mi eje para encararla - Te quedarás en el mismo lugar que lo hacia Gustavo en el campus, así que empaca tus cosas - Sentenció con una pequeña sonrisa - Si señora - Dije para volver al camino de huida - Gael - Si siguen así me van a gastar el nombre. Esta vez fue el señor el que habló. No dije nada solo lo miré esperando por sus palabras - Vas a cuidar a mi tesoro más preciado. Auch - Se quejó cuando la señora le propinó un manotazo en el brazo - A uno de mis tesoros más preciados - Aclaró esta vez. Definitivamente ella manda. - No se preocupe señor, eso lo tengo muy claro. - Nuevamente emprendí mi camino hacia la salida, no sin antes dirigirle una mirada a la bella de Bettania, que tenía una cara de enfado que se le notaba a leguas, me sonreí y pareció enojarse mucho más. Definitivamente esto va a ser interesante. Ser el guardaespaldas de la señorita Dumas va a ser el mejor trabajo de mi vida, eso lo puedo asegurar desde ahora y eso que no comencé aún. Espero paciente a que termine la cena de mis jefes. Ya que el señor dejó en claro que comienzo hoy mismo y estoy esperando a que mi bella dama, digo, la señorita Dumas, ella es a la que tengo que proteger, salga de su casa. Solo espero que no decidan quedarse aquí hoy, eso pasa muy a menudo cuando la cena se estira demasiado. Sienti que la puerta se abre a mis espaldas y su aroma inconfundible me invade, envuelve mis sentidos, la veo que me cruza por al lado sin detenerse por nada. - Nos vamos Gael - Dice la señorita Dumas y yo simplemente asiento con la cabeza y la sigo desde atrás hasta llegar al auto que conduciré a partir de hoy, es un Maserati Quattropprte, un autaso en toda la extensión de la palabra. Es negr* como la noche y me encanta, no es que me esté quejando del que manejaba para el jefe, ese también es un buen auto, pero es más familiar, el de la señorita es deportivo. Una de las cosas que amo de mi trabajo. Abro la puerta trasera del vehículo y le doy paso a las señoritas para que ingresen. Por instinto trato de ayudar a Bettania a subir y de un manotazo me quita la mano. - ¿Qué crees que haces? - Dice luego de golpearme - Solo trataba de ayudar. - Ay ya no seas exagerada Betty, solo está siendo caballeroso - No se lo pedí. Que te ayude a ti que para eso le pagan - Que grosera puede ser cuando quiere. Una fieresilla que voy a tener que domar - No se puede con tu mal genio Betty. Muchas gracias Gael, no les des bola a mi amiga. - Si ella supiera que lo más quiero es darle bola - No se preocupe señorita, está todo bien. Su amiga tiene razón. Estoy a su servicio. - La vi de reojo como revoleo los ojos y me pareció muy tierno. Es una mujer que me encanta en todas sus facetas, aunque la única que usa con migo es la de malhumorada. - No la puedes excusar siempre. - terminó por decir mientras se sentaba en el auto. Cerré la puerta, fui por el lado del conductor y encendí el motor para dirigirnos al campus. Media hora después estaba aparcando en nuestro destino. Me pregunto ¿Por que la señorita no vive en su casa, cuando le queda solo a 30 minutos de la universidad?. Pero no tengo la confianza para entablar ese tipo de conversaciones con ella, no por ahora. Bajo del Maserati y voy hacia sj puerta abriéndole pata que se baje, le tiendo la mano y ella la toma, me regala una sonrisa muy amable. Ésta chica es muy hermosa, pero no es mi tipo. Intento hacer lo mismo con Bettania, pero ella simplemente me ignora. Le sonrió de forma dulce y nuevamente pone los ojos en blanco. Creo que se le va a hacer costumbre hacer eso a mi alrededor. - Que pésima idea la de tus padres - Dijo bastante alto, supongo que su intención es que yo la escuchara. - Señorita Dumas, me podrías decir donde queda mi habitación- Hablé ignorando el mal comentario de Bettania - Oh, sí que descuido el mío Gael. Ven te acompaño - ¿Quedará muy lejos de su habitación? No lo creo, no tendría mucho sentido - Batty, acompáñame a mostrarle a Gael su habitación - ¿Tengo que hacerlo Clara? - refunfuñó - Claro que sí, así después no me regreso sola - Ese es su trabajo. Ve sola con él y luego de que le muestres su habitación que Gael te acompañe de regreso - Que rico suena mi nombre al salir de sus labios. Se dibujó instantáneamente una sonrisa ladina en mis labios. - Vamos Betty, acompáñame - Puso sus manos juntas en hizo un puchero, cosas que me parecieron muy infantiles. Pero su amiga asintió con una expresión de ternura en su rostro. ¿En algún momento esa mirada será dirigida hacia mi? Pensé para mi mismo. - Siempre ganas. . - Dimos unos cuantos pasos y sentí un celular sonar, la señorita Dumas se lo colocó en la oreja y le dijo a Bettania muy bajito " Tú sigue que yo ahora los alcanzo " Aunque muero de ganas de estar a solas con ella, no creo muy profesional de mi parte dejar a la señorita Clara sola. Es mi trabajo protegerla - Debemos esperar por ella. - Dije mirando a Bettania - Lo que tú quieras - ¿Lo que yo quiera? - Repetí lo que ella dijo en forma de pregunta - Me refiero a, em, a esperar a Clara - Se puso nerviosa y me fascinó que fuera por mi causa. - Si por supuesto, a eso te referías. - Volvió a poner los ojos en blanco - Si sigues haciendo eso, te van a quedar así los ojos - Me reí mucho por dentro de mi propio comentario, ya que es una estupidez lo que dije. - Tu dedícate a resguardar a mi amiga que yo me preocupo por como quedarán mis ojos - Quedes como quedes igual seguirás siendo hermosa. - Se lo dije ja, no sé de donde saque ese coraje. Se puso colorada, no lo podía creer, a la fieresilla si le afectan mis palabras. - ¿No les dije que avanzarán? - Mierda, ¿Tenía que aparecer justo ahora la señorita Dumas? Nos miró a ambos como analizando la situación - Vamos que me quiero acostar. Como supuse mi habitación no estaba tan lejos de la suya. Las acompañé hasta su cuarto y luego me fui a descansar, en verdad lo necesitaba POV Bettania - Dime ¿Qué te dijo el guapo de Gael para que quedarás así de colorada? - Nada ya te dije que nada - Ésta es la tercera vez que me pregunta lo mismo. - No te creo. Yo te conozco y no " por nada" te pones de esa manera. - Que insistente es esta mujer. A veces me olvido como se pone cuando no consigue averiguar lo que quiere. - Ya fue Clara, necesito dormir, mañana hay que levantarse temprano, tenemos clases. - Que aburrida eres. Pero este tema no termina aquí, estoy segura que algo te dijo. Pero no te preocupes, si no me lo dices tu, buscaré la forma de sacárselo a Gael. - Eso me deja un poco tranquila, no creo que él quiera o contarle lo que me dijo. - Como quieras Clara. Pero ya déjame dormir - Que pesadita - Está bien, pero no voy a descansar hasta saberlo. - Uff, que cansado es esto - Hasta mañana - - Uy, si, hasta mañana - Dijo sarcásticamente Dejé de prestarle atención y me dormí profundamente sin darme cuenta. En verdad estaba cansada. Necesitaba dormir
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