— ¡Viste! ¡Viste!
La vena de Clío está por explotar de la rabia, nada más ver pasar a esos chicos guapos en una camioneta último modelo que por casualidad de la vida es la que ella siempre ha deseado tener, la saco de quicio.
— Amiga, cálmate. Te va a dar algo, —abanico su cara mientras ella muerde con ira la almohada de su cama. —Respira hondo sino te quieres morir aquí de que se yo, un paro cardíaco.
Arroja la almohada y se pone en pie, por instinto de supervivencia me echo atrás en la espera de que saque quien sabe que tipo de monstruo de su cuerpo.
— Voy a escribir sobre ellos —abre su cuenta en el ordenador, mejor dicho nuestra cuenta donde publicamos libros. —Ja, serán eliminados por mi hermosa cazadora...
Dice mientras teclea con rapidez, nunca la había visto tan molesta como para inventar las mil y un manera de matarlos en una historia.
— Creo que estás exagerando un poco Clío. —Voltea un segundo como la niña del exorcista y cierro la boca de inmediato, mejor la dejo continuar con lo suyo y me quedo calladita que así me veo mucho más bonita.
Pasan unos largos minutos en los que ella teclea como una desquiciada, mientras yo indago a fondo los chicos por las r************* mediante mi teléfono.
Me llega una solicitud de amistad de una Lisa Veautys. —Pienso un rato de quien carajos se trata y me doy por vencida, así que recurro a lo que mi mejor amiga siempre hace. Ser una loca detective, que revisa hasta los "me gusta" para saber de donde es, con quien suele conversar y si tenemos a alguien en común.
Por suerte no debo ir muy a fondo porque noto que ha agregado a la mitad del instituto, y en una de tantas publicaciones en su muro encuentro una foto de la chica nueva junto al rubio que llego nuevo. Resoplo, no parecieran hermanos, ella lo mira con tanto amor y él, la sostiene de la cadera con fuerza eso cualquiera lo puede notar.
Trago con dificultad de tan solo imaginar que esos dos llevando la misma sangre deben de tener algo oculto. ¡Que horror!
Clío está tan concentrada que me asusta cortar su momento de inspiración, así que continúo con lo mío. Reviso los comentarios de las fotos y entre tantos encuentro los de Ethan Smith y Ralph Dupont, arrugo las cejas de inmediato al notar que a pesar de ser todos hermanos llevan apellidos diferentes.
Pero no me preocupa tanto puesto que suele suceder la adopción y hasta el libertinaje de los padres con otras personas, así que, quien quita que ellos fueran de esos.
— ¡Mueran malditos!
Pongo de inmediato mi mano sobre el pecho cuando escucho el grito de Clío llena de alegría. Mi amiga se esta volviendo loca poco a poco y me esta empezando a preocupar.
Me muerdo la lengua cuando la veo entrar de nuevo en su trance de escritora y escucho el sonido de nuevas notificaciones en mi teléfono, para mi sorpresa son nada menos que Ethan Smith y Ralph Dupont los que justo en este momento me han agregado.
Acepto sin vacilar, más por el morbo de saber acerca de sus vidas que por verlos sin camisas justo como salen los tres chicos en las fotos de perfil, donde se puede ver de fondo una piscina enorme.
— Dios... Están para comérselos con nutella. —Murmuro por lo bajo, no quiero despertar a la loca que pareciera va a desarmar el teclado en cualquier momento de lo fuerte y rápido que está escribiendo.
"Hola. Que gusto que aceptaras mi solicitud"
"Espero podamos ser amigos"
Ralph es el primero en escribir y no puedo evitar sonreír, fue cortes y es muy lindo.
"Tu amiga la loca ¿Tiene Red social?"
Ethan es el segundo en escribir y en serio me extraña lo que pregunta.
¿Quien en su sano juicio hoy en día no tiene red social?
Creo que hasta los bebes, porque he visto madres que le hacen cuenta a sus hijos solo para publicar fotos y decir "te amo mami" es tonto pero es la realidad.
"Consiguela tú solito, no quiero tener problemas con Clío"
En realidad no me niego a darle su red social, porque enserio mi amiga necesita fijarse en chicos de nuestra edad reales y que deje de tener sueños con los que ella suele escribir.
"Clío Miller, gracias por eso niña... Te debo una"
Pero que... Abro los ojos de par en par, es como si hubiera querido decir que fui y le di el nombre de mi amiga a propósito y en realidad no, solo no pensé que la encontraría tan rápido.
¿Niña? Y este que se cree, no debe llevarme tantos años cuando mucho uno o dos. Hay que ver que tiene un problema mental ese chico.
El teléfono de Clío suena por una notificación y abro tanto los ojos, porque creo saber de quien es.
Mi amiga lo miro unos segundos antes de reírse como si le hubieran contado un buen chiste.
— Pero mira nada más, la basurita engreída tiene red social. —Dice mostrándome la pantalla de su aparato yo río sin chiste, porque siento que me va a matar cuando se entere y ella en cambio lo acepta. Para luego tomarse una foto sacando el dedo medio y enviarlo.
— ¿Que hiciste? —chillo, ella me mira y tira el teléfono sobre la cama.
— Pareciera como que le temieras a ese tipo. —Dice con amargura y de inmediato deseo golpear su cabeza dura, ¿Que no se da cuenta que ese chico y sus hermanos están buenísimos?
Suspiro y me tapo la cara con las almohadas, Dios esto va a ser una locura de ahora en adelante.