Él inclinó la cabeza y bebió un sorbo de brandy, pareciendo menos herido de lo que realmente estaba. —Dave —le revolvió el pelo—, esto no es una competición entre vosotros dos. Soy un trofeo que ni Oliver ni tú querríais ganar. "Pero de alguna manera siento que tú sí lo eres. Y yo estoy perdiendo." ¡No, no lo harás! ¡Estás ganando! —Suspiró al ver su rostro consternado—. Esto no es algo que yo jamás perseguiría activamente. Tú mismo lo dijiste: no hay una solución viable para esto. No querrías eso. "¿Pero lo harías? ¿A pesar de lo que acabas de decir?" —Digo... que mi situación es un poco más complicada. Estoy desesperada por alejarme de esto, de él... pero es tan difícil. —Se bebió el brandy de un trago. Se estremeció al sentir la intensa sensación de ardor. —Y la boda me está presio

