Entonces intentó evitar lo que estaba por venir, pero fracasó estrepitosamente. Lo que Ellie intentaba evitar era pensar en lo increíble que sería estar en sus brazos, sentir sus besos, aunque ya los había probado tentadoramente. Tras verlo cuidar de Michela con tanta devoción, supo que él también podía cuidarla. Sabía que él podía hacerla sentir amada, protegida y segura mejor que cualquier otro hombre. Deseaba que lo hiciera. Anhelaba que lo hiciera, y se odiaba por ello. Les sirvió a sus padres una buena dosis de té y todos hablaron del comportamiento problemático de Michela unos minutos más. Al notar que Oliver no bajaba, empezó a subir las escaleras para ver qué hacía. Abrió la puerta de su habitación y lo vio acurrucarse con su pequeña en la cama mientras le cantaba en italiano lo q

