Capítulo XLIII: Liberadas

2016 Words

Aunque al siguiente día parecía que la tranquilidad había vuelto a la vida de Savannah lo cierto era que estaba preocupada y no podía evitarlo, recolectó fresas y manzanas del huerto, luego fue con Fernanda que pronto haría el desayuno, ambas cocinaban sin hablarse, no era que estaban enojadas, claro que no, pero ambas estaban angustiadas, lo acontecido les tenía los nervios de punta, no podían evitarlo. Después de preparar el desayuno se sentaron a la mesa a comer, Fernanda miró a Savannah —Ayer antes de dormir me llamó Klaus. Savannah le miró casi con terror —¿Le contaste? —dijo con miedo pensando lo peor —¡Claro que no! Si le hubiese dicho estaría aquí y estaríamos en serios problemas, no le he dicho nada, aun así, se quedó preocupado, me dijo que harían todo lo posible por volver

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD