—¿Qué estás diciendo, Savannah? —exclamó Leonel con dolor—. Eso no es cierto. Los ojos de Leonel la miraban con tanto estupor, de esa forma en que solo se podía ver con tristeza a quién amas y habla o piensa lo peor de ti. —¡Es verdad, créanme! —dijo sollozando, mirando a sus testigos con desesperación, para ella era su verdad, una que le fue dicha por Klaus mil veces y que representaba su única realidad, sin saber lo peor —Claro que te creemos, ¡Váyase de aquí!, Ethan, conde, haga el favor de retirar a este hombre de aquí —dijo Valeria al ver la desesperación de Savannah y luego Ethan también exigió que debía irse Leonel estaba desesperado, todo lo que quería era hablar con ella, sintió la mano de Ethan tomándolo, quería quitarlo de encima, empujar a todos, tomar a Savannah en sus bra

