La vida aquí parece tranquila, pero en realidad, afuera reina la oscuridad. Surgen muchas situaciones inesperadas.
Por ejemplo, un jefe militar destinado en la base fronteriza pidió de repente ver al Sr. Presidente. Las cartas enviadas por personas en este cargo no deben ser rechazadas. Generalmente se trata de asuntos confidenciales relacionados con la base militar.
En el estudio...
Peter miró al hombre que dudaba en el escritorio. Tomó una decisión y dijo.
—Señor, ¡mejor me niego! No se encuentra bien.
Matthew entrecerró los ojos con frialdad.
—No puedo dejar que la gente sepa que mi cuerpo está en problemas.
—Pero su cuerpo no está para salir, y mucho menos para hablar durante horas; no puede soportarlo tanto tiempo.
—No pasa nada. Los veré en el palacio presidencial a las 2:30 de esta tarde— Matthew se tranquilizó.
—¡De acuerdo! Iré a organizarlo.
—Que Adalynn me acompañe.
—¿Necesita un médico de guardia?.
—No hace falta— Matthew apretó la mano.
—Debe saber, señor, que ahora nadie a su alrededor está a salvo. Me preocupa mucho que esto vuelva a suceder— dijo Peter con ansiedad.
Los ojos de Matthew brillaron con frialdad. Esta vez, si el asesino logró acercarse a él, debía de tener un fantasma infiltrado. Así que, esta vez, despidió a todos sus guardaespaldas, asistentes y colaboradores, dejando solo a unas pocas personas de su confianza. Sin embargo, no puede quedarse allí mucho tiempo. Debe estar listo para regresar a la política y convertirse en el cabeza de familia del país.
Adalynn es una persona que no tiene acceso a la información que lo rodea. Además, su evaluación es muy estricta. Por eso, Adalynn ha sido ascendida a su asistente personal y la única que puede acercarse a él.
Adalynn recibió la orden de acompañar a Matthew al palacio presidencial hoy. Regresó a su habitación, eligió un conjunto de ropa formal y muy profesional para salir. El coche ya estaba listo en la puerta. Salió puntualmente a las dos.
Adalynn esperaba a Matthew abajo. Vestía solo una camisa de seda blanca y pantalones de traje ajustados. Era sencillo y lujoso.
Peter se acercó a Adalynn y le susurró.
—Adalynn, si algo te sucede, debes…
—Señor, ¿necesita que entre más tarde a la sala de conferencias?. preguntó Adalynn, levantando la vista.
—No, espérame en la puerta de la sala de conferencias— Matthew abrió la boca en voz baja.
Al instante siguiente, Adalynn estaba revisando la información. La mirada de Matthew se desvió hacia la ventana. Era difícil comprender sus pensamientos en ese momento.
Finalmente, una enorme plaza nacional apareció no muy lejos. Las banderas ondeaban. No había turistas alrededor. Solo había cinco escalones y un centinela. Parecía muy digna.
Adalynn no conocía esa zona. Su anterior trabajo estaba al sur de la plaza.
El edificio de oficinas del este pertenece a la verdadera zona de trabajo del palacio presidencial. Todas las reuniones y llamadas confidenciales se llevan a cabo aquí, y la identidad de quienes pueden entrar en esta zona también es muy estricta.
Adalynn no pudo evitar preguntarse en el fondo de su corazón. Hay innumerables guardaespaldas alrededor de Matthew, el presidente de Matthew. ¿Cómo pueden permitir que la gente se aproveche de él?.
Pero algo que ella quiere entender es que probablemente esa sea la razón por la que la reclutaron. Antes de usarlo, no podía tocar sus manos, y sus antiguas manos deberían estar siendo inspeccionadas e investigadas.
De lo contrario, el viaje del presidente no sería tan discreto.
Cuando el coche se detuvo frente a un pasillo poco decoroso, el guardia de seguridad abrió de inmediato la puerta trasera y se encontró con seis personas que esperaban, entre ellas el asistente de Matthew y sus amigos cercanos.
Matthew salió del coche con naturalidad; su cuerpo erguido era totalmente invisible la herida.
Estaba herido, con la espalda recta como un pico, y como siempre, emanaba una atmósfera disuasoria.
Adalynn lo siguió, observando su avance entre la multitud, mientras su asistente le informaba sobre la reunión.
La mirada de Peter vagó sin dejar rastro entre la multitud que rodeaba a Matthew. Todas estas personas eran personas que habían trabajado con Matthew durante cinco años. Algunos eran hombres poderosos dejados por el anterior presidente.
Actualmente, Matthew está rodeado de varios estratos sociales.
El primero está compuesto por sus colaboradores habituales.
El segundo está compuesto por sus guardias y guardaespaldas.
El tercero está compuesto por sus asistentes y confidentes.
Las personas en las que más confía son las del cuarto nivel: Peter, Daniel y Theo. Estas tres personas son personas en las que Matthew confía plenamente.
Ahora, Matthew llamó en secreto a un grupo de personas de su confianza y está realizando una búsqueda exhaustiva de información de seguridad de quienes lo rodean, según lo previsto. Es una carga de trabajo muy pesada, y obtener los resultados lleva tiempo. Así que, mientras tanto, abandonó el palacio presidencial para descansar.
Adalynn caminaba en medio del grupo y parecía particularmente discreta. Matthew fue conducido a una sala de reuniones por su personal. Peter le pidió a Adalynn que esperara a su lado. Peter tenía un perfil distinto en el palacio presidencial.
El jefe de ayudantes especiales junto al presidente casi le permitía intervenir en cualquier asunto del presidente. Adalynn es probablemente la que está más fuera de lugar aquí, ya que no viene al palacio presidencial a pasearse. Todo aquí es mucho más riguroso que en su trabajo anterior.
Lo único que puede hacer es quedarse de pie en la puerta de la sala de conferencias y esperar a que Matthew salga de la reunión.