CAPÍTULO IV

1254 Words
Adriano Hume —Señorita Layna, necesito que tenga todo listo para la junta de esta tarde, no aceptó nuevamente un error —en que momento deje que Henry contratará a esta persona, es tan insoportable. Tendrá un bonito cuerpo pero hay algo que no me agrada de ella. —Si señor, todo estará listo. —la veo que se queda mirándome y le hago una seña para que salga de mi oficina, cuando Henry me había dicho que estaba buenísima no lo niego, Layna esta como quiere pero lo que tiene de bonita lo tiene de torpe. Mi morbosidad y calentura me llevó a aceptarla aunque no tiene estudios ni conocimiento de lo que hace, lleva una semana trabajando para mí y ha tenido más errores que un niño de kínder. Tuve que enseñarle qué hacer. Me masajeo mi sienes, el dolor de cabeza nuevamente comienza aturdirme solo la tengo aquí porque conseguir una asistente es difícil además esta chica no pide mucho, se conformó con lo poco sin pedir nada a cambio. Observo los documentos que tengo enfrente y noto que nuevamente hay errores en las cuentas, necesito urgentemente una persona con estudios de finanzas, no puede ser posible que operaciones tan simples no pueda hacerlas, si sigo con esta asistente me llevará a la quiebra. Nuevamente comienzo a corregir sus errores. Se muy bien que ella no viene para el puesto de asistente sino para el puesto de que la convierta en mi mujer, tener el cinismo de presentarse a trabajar con un escote pronunciado, una minifalda y varias ocasiones se me ha insinuado, mínimo las otras asistentes que llegue a conocer trataban de disimular pero ellas es tan cínica que ni ganas me dan cogerla. Entra Henry a mi oficina y lo primero que hago es aventarle lo que tengo en mis manos. -¡Hey! En otros lugares me reciben con una tanga, ¿tan mal va el día? —se sienta frente a mi escritorio —Por cierto tú asistente me informo que querías verme ¿Qué pasa Adriano? —hago bola los papeles que tengo enfrente y se los aviento. —Estoy cansado, harto e irritado de estar corrigiendo todo lo que hace tu “asistente estrella" no sabe hacer nada solo viene a buscar marido millonario para que la complazca en sus caprichos. Buscas la manera de despedirla, no la quiero ver más en la oficina. —Adriano cálmate, ella nos favorece porque no le pagamos mucho en cambio tenemos una vista muy hermosa —observó que comienza divagar mi amigo —No me interesa tu vista, llévatela a la cama si quieres cásate con ella, tengan hijos pero llévatela de mi empresa. No la quiero ver más en mi oficina y ahora ve a traerme esos papeles porque los necesito de manera urgente —observó que Henry sale de mi oficina de forma inmediata, después de un rato entra con los papeles en mano. —Aquí están tus papeles, tengo una solución a todo esto, Adriano. Hoy fui a la cafetería que siempre vamos y encontré a una chica, ella estaba buscando trabajo y me dejó su currículum, la analice… —lo interrumpo antes que me traiga a otra asistente inepta. —¡Basta Henry! No quiero que vuelvas a contratar a otra mediocre más, yo mismo la buscaré, solo hazme el favor de despedir a esta chica —masajeo mis sienes el dolor de cabeza es insoportable . —No es la modelo que necesitamos para cogerla pero tiene estudios en finanzas y por lo que vi en esas cuentas es lo que necesitas —observó que Henry me deja sobre mi escritorio dicho currículum y sale de mi oficina. Observo mi reloj y me percato que es muy tarde, ya debería de estar en casa descansando pero gracias a los errores de Layna necesito estar más tiempo en mi oficina, se pasó mi hora de almuerzo, mi vista se dirige a los papeles que dejó Henry, ¿será cierto sobre esa chica? ¿Y si sale igual que la que tengo?, estoy exhausto. Tomó los documentos y comienzo a leerlos, la chica es linda, tiene una mirada muy hermosa que hace que me quede embobado. ¿Tendrá un cuerpo de infarto? A ella si me la cojo en mi escritorio. Me percato que Henry tenía razón, ella está muy preparada, tiene los estudios necesarios para cubrir las características que necesita para ser una buena asistente, ella debería de estar aquí y no otra persona, anotó su número telefónico en mi teléfono y mañana a primera hora le pediré que venga a rescatarme de todos estos errores. Me dirijo a mi departamento y de forma inmediata me duermo, estoy cansado. Pensé que ser CEO de una empresa sería fácil, desde pequeño observaba como mi padre dirige la empresa y todo era muy fácil ahora que estoy frente a ella no parece tan sencillo pero tengo que hacer lo posible por no decepcionarlo. Me despierta mi alarma, me preparo y salgo a correr como todas las mañanas después entreno un poco en el gimnasio que tengo en casa, estas abdominales no se hicieron solas, fue gracias a mucho esfuerzo y constancia, bajo a desayunar los alimentos ya preparados, que mi nana me prepara con mucho cariño, ella solo viene muy temprano realizar mi desayuno y se marcha, nunca estoy en casa así que no hay desorden, hace la limpieza limpieza y se encarga de mis alimentos y que no falte nada en mi despensa. Es como una segunda madre para mí. Ella vive en el mismo edificio pero un departamento abajo. Recuerdo que tengo que hablarle a la nueva chica que será mi asistente. Tomó el teléfono y comienzo a marcarle. —Buenos días —escucho una linda voz al otro lado un poco adormilada, observo mi reloj y es correcto aun es muy temprano pero no me importa si quiere ser mi asistente se tendrá que acostumbrar a este horario. —Buenos días, habló con la señorita Luna Harper. Hablaba referente a la solicitud de la vacante como asistente presidencial, podría presentarse el día de hoy a las 8am para poderle hacer una entrevista —escucho que ella grita de emoción y me hace sacar una sonrisa —por correo electrónico le haremos llegar la dirección. —Ahí estaré, muchas gracias —corta la llamada. Observo mi celular y esta es la primera persona que me corta la llamada antes que yo lo haga pero no me importa mientras sea una persona profesional y sepa hacer las cuentas con eso me basta. Me alisto para irme a la oficina, la entrada de todos mis trabajadores es a las 8am pero me gusta estar antes que todos porque soy el líder además, aprovechó para hacerle un recorrido a la empresa, me gusta caminar por esos pasillos por los cuales crecí. Recuerdo que desde muy pequeño comencé a usar trajes al estilo de mi padre y ahora son parte de mi. Llegó a mi escritorio y comienzo a alistar para la entrevista que le haré a Luna, que lindo nombre, observo mi reloj y veo que faltan 5 minutos para que de la hora de llegada de mi nueva asistente, cuando escucho que alguien toca mi puerta, me alisto para recibirla. Di la autorización a los de vigilancia que le permitieran el paso —Adelante —observó que no todo es lo que uno desea, parece o piensa ¿Realmente estará a la altura de esta empresa?
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