CAPÍTULO XVII

1393 Words
Luna Harper Desde hoy estoy condenada a un matrimonio con el asesino de mi padre por la venganza de mi familia, si yo hubiera decidido ya estuviera lejos de este mundo de engaños e hipocresías, se que debo de mantener la fe, dentro de un año saldré de este matrimonio y no busco vengarme porque no vale la pena pero procuraré seguir ahorrando de una manera minuciosa para irme lejos de todos. Nos dirigimos a la casa de Adriano aun no me imagino estar durmiendo bajo el mismo techo del asesino de mi padre y el culpable de que yo esté sufriendo de esta manera con mis piernas. Sobre sus reglas no me interesan jamás podré enamorarme de él, lo repudio, no puedo creer que después de lo que hizo hace dos año siga siendo una persona podrida de alma y corazon, tendre que aguantar sus burlas, sus tratos porque algo si odio es que se burlen sobre mi condición, no es fácil vivir atada a estos aparatos. Todo el camino vamos en silencio aunque él está mensajeando con una persona sin pensar que podría provocar un accidente. —Luna, te estoy hablando —su grito hace que salga de mis pensamientos internos —Perdón señor, iba pensando algunas cosas. ¿me podría repetir lo que me dijo? —veo que suspira y voltea los ojos —Te decía que te dejo en el departamento porque tengo que salir con una chica, ya tengo la reservación en un hotel. Si llegan hablar de la oficina debes de informar que estoy en una junta con una socia muy importante —asiento —Por cierto ¿esa es toda tu ropa que tienes? —vuelvo asentir —me gustaría que contestes con palabras. Mañana tendrás que salir a comprar ropa porque no puedes estar presentando con los socios con esa ropa que traes puesta, mínimo busca pantalones o faldas más decentes. Una pregunta ¿no puedes quitarte para nada esos aparatos? —No señor, mis aparatos me ayudan a caminar y mantener un poco el equilibrio en mis piernas —No creo que te ayuden a caminar porque caminas de una manera peculiar —sonríe —entonces busca ropa más holgada para que no se te vean los aparatos pero de marca, debes de aprender arreglarte porque no te podrás presentar como mi esposa y esa manera que te arreglas —Buscaré la manera de ocultar mis artefactos —volteo a la ventana —no se porque decidió casarse conmigo si el sabia a la perfección sobre mi condición —¿Qué dijiste Luna? Me case contigo porque no hay otra persona que pueda ser mi títere —mis lagrimas amenazaban por salir, sus estúpidos tratos y palabras, duelen. Pero qué puedo esperar de un maldito asesino llegamos a un edificio muy hermoso con departamentos lujosos, Pensaba que vivía en mansiones extremadamente grandes como los niños ricos o como a mi madre le gustaban. —Llegamos Luna, baja tu maleta y espérame en la recepción para darte de alta y te den acceso al edificio por el momento no digas nada sobre nuestra relación. —no contestó y tomo mi pequeña maleta y salgo del carro, camino a recepción y lo espero. Veo que no tarda nada para llegar a mi lado y registrarme al finalizar nos dirigimos al departamento pero nos percatamos que hay unas cintas de protección en los elevadores, un chico de servicio se acerca a nosotros. —Señor lo siento mucho, estamos dando mantenimiento al elevador como era la hora que muy poca gente baja, aprovechamos. Tendría que usar las escaleras para llegar a su piso. —veo que el asiente y comienza a subir las escaleras mi mayor pesadilla, comienzo a subir los escalones uno por uno por el aparato ortopédico no puedo doblar mi pierna y es la única manera de subir las escaleras observo y él ya no está en las escaleras, escuchó que alguien baja y es el. —¿Es enserio qué tardas tanto tiempo en subir? Maldita sea Luna tengo prisa y no te puedo estar esperando una eternidad en lo que subes unas estúpidas escaleras —se acerca a mi lado y me cargó en sus brazos. —no te acostumbres solo fue el día de hoy que hago esto por ti pero trata de subir y bajar las escaleras un poco más rápido —entramos a un departamento y me percato que es muy hermoso, tiene una vista maravillosa y muebles muy lujosos me recuerda a la casa en donde vivía con mi familia, me baja y me deja en la entrada. —Perfecto esta será desde hoy tu casa —empieza a caminar y voy detrás de él —esta es la cocina, esta es la estancia, al fondo tienen mi despacho y la otra puerta es el baño en la parte de arriba —escaleras de nuevo, suspiro. comienzo a subir poco a poco —estas son las habitaciones hasta el fondo hay dos habitaciones de servicio son pequeñas, esta es de invitados y la principal es la mía, tienes prohibido entrar. Tu habitación es la del fondo entre más lejos mejor —lo veo sonreír —Todas las habitaciones tienen baño bueno menos las de servicio, tendrás que bajar y subir si tienes alguna necesidad. Bueno te dejo en mi casa trata de no hacer mucho desorden y no creo regresar. hasta luego —Observó que baja las escaleras y sale del departamento, camino a mi habitación del fondo es mejor que descanse. Camino hacia el barandal y sigo observando el departamento que es muy lindo aunque viviré aquí no la puedo considerar mi hogar porque lo único que deseo es salir de este lugar y no volver a ver nunca a mi familia y a Adriano voy a la habitación que me corresponde mucho mejor que en donde vivía con mi madre. Después de acostarme en este exquisito colchón mi tripa comienza hacer ruido indicando que es momento de comer algo asi que me pongo de pie y me dirijo a la cocina a ver si puedo preparar algo sencillo para cenar, observo mi reloj y son las 8 de la noche, bajo uno por uno los escalones tomándome del barandal al llegar a la cocina comienzo a preparar mi cena, hago de más por si quiere comer algo después de su extensa junta que tendrá. Limpio todo lo que utilice y salgo a mi habitación para descansar aunque me haya casado con Adriano quiere decir que viviré como princesa, aun tengo que seguir trabajando para poder ahorrar para irme de aquí, comienzo a subir uno por uno los escalones hasta llegar a mi habitación, me quitó mi ropa y me pongo mi pijama. Me fascina vestirme con ropa ajustada pero si uso ropa holgada es para tapar mi aparato, a mi madre le daba asco cuando me lo veía puesto, por eso cuando entraba a mi habitación me despojaba de toda mi ropa.. Saco mi pijama que consta de un short cortito y un top, cepillo mi cabello y me hago una trenza, me acuesto y coloco mi aparato a un costado, mínimo no me levanto tan temprano para preparar desayuno y comida para mi madre y hermana. Despierto y veo el reloj son las 12 de la noche, mi garganta se siente seca así que decido bajar por un vaso de agua, observo el reloj, tomo mi aparato me lo coloco encima de mi pierna sin ponerme bata me supongo Adriano no está, comentó que no llegaría. Salgo de mi habitación y voy camino a las escaleras cuando una voz me asusta —¿A dónde vas? —Adriano sale de una puerta a un lado de la mía —Lo siento señor, me dirijo a la cocina —me percato que su mirada que recorre todo mi cuerpo y sus ojos se tornan de color n***o. —Descansa, yo te lo traigo —pasa a mi lado —el día de mañana no iremos a la oficina, Henry se hará cargo. —él sigue hablando aún lo escucho —Iremos al médico para que te siga checando tu pierna —regresa con una jarra de vidrio y me la entrega, camina a su habitación y se mete, dejándome a mitad del pasillo aturdida por su comentario.
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