Adriano Hume
Despierto después de pasar una terrible noche aún siguen esas imágenes de su lindo cuerpo, ella es perfecta porque tiene esos malditos aparatos, mi orgullo, mi ego e imagen no me permite que yo tenga una mujer de ese tipo siempre estuve con chicas muy guapas y que daban buena presentación pero ella, ella y su cojeo no da una imagen para una persona como Adriano Hume. Además este matrimonio solo durará poco tiempo, salgo y me arreglo con esos trajes que me quedan a la perfección al bajar escucho ruido en la cocina me supongo es mi nana Olivia que a de estar preparando mi desayuno espero que Luna no tarde en despertar para salir al hospital, lo prometido es deuda y pagaré todo en relación a sus consultas. Al entrar veo que Luna se encuentra lavando un plato y una silla de mi costoso comedor está enfrente del desayunador la cual no combina para nada, es muy desagradable.
—Buenos días nana, ¿que hace esta silla acá? Sabes perfectamente que no me gusta que las cosas se muevan de su lugar —observó que Luna se espanta al escucharme ¿tanto miedo me tiene?
—Mi niño la traje para la niña ya que estas sillas —me señala las sillas altas —le estaban lastimando su pierna
—Nana, ella —la señaló —se llama Luna, no es tu niña ¿Entendido? —Olivia asiente —Además debe de acostumbrarse a mis muebles porque no voy a estar cambiando los muebles por sus aparatos y si no le parece que coma de pie ¿está bien? —observó como los ojos de mi nana se cristalizan pero ella tampoco combina con mis muebles, maldita sea. —¿Ya desayunaste algo? —veo que asiente —entonces vámonos al hospital porque así como caminas vamos a tardar horas
—¡Basta! Yo no pedí esta vida, yo no pedí que un maldito borracho chocará con nosotros y yo quedará en esta posición y mucho menos pedí que se casará conmigo, estoy harta que me menos desprecie porque no lo voy a permitir así que búsquese otra esposa porque en este momento me voy de su casa —¿Qué dijo? Fue un accidente que la dejo así, puede que yo haya dejado a una persona en la misma condición que Luna, subo detrás de ella no se puede ir porque arruinaría el negocio que tengo al entrar a la habitación observo que está preparando su maleta para irse
—No te puedes ir porque cuando cruces esa puerta te voy a demandar por no cumplir el contrato y me tendrás que pagar una buena cantidad pero si no tienes dinero entonces te irás a la cárcel, tienes 20 min para bajar e irnos al hospital. —Salgo de mi habitación asustarla es el único remedio para retenerla a mi lado, la espero en la entrada y noto que está bajando sonrió porque funciono amenazarla ella me mira y noto sus ojos rojos señal que estuvo llorando —¿estabas llorando? —ella camina hacia mí y comienza a caminar a los elevadores del edificio. ¡Bravo Adriano! Hazla sentir mal.
Salimos y conduzco hasta el hospital donde hice la cita, el director del hospital es un buen amigo y pedí que la canalizaron con ortopedia checaran sus heridas que trae en la pierna y buscarán una solución a ello. Entramos al consultorio y encontramos a mi amigo.
—Amigo te traje a esta chica para que le cheques hace unos días le hicieron curaciones en unas llagas en su pierna, ella usa unos aparatos ortopédicos necesito que la canalices con un ortopedista —mi amigo asiente y comienza hacer revisión de sus heridas estaba al pendiente de lo que le decía cuando mi celular suena, es Henry que habla sobre un asunto de negocios, unos socios pidieron de formas automática una reunión para ver los avances del negocio hasta que escucho su voz
—Señor si gusta puede ir haciendo sus cosas no es necesario que esté aquí, no quiero quitarle su tiempo —en que momento me perdí de toda la cita médica, obvio no le preguntare que le dijeron mejor en otra ocasión le pregunto a mi amigo
—No me quitas el tiempo porque yo sigo trabajando mientras estoy aquí no te sientas tan importante además firme en el contrato que pagaría todo la situación médica y no te dejaré dinero así de fácil, no dudo que huyas con mi dinero —no quiero decir palabras hirientes pero me salen del corazón, caminamos al piso de ortopedia y nuevamente me pierdo en el celular con una extensa plática con Henry sobre asuntos laborales. Aunque me incomoda escuchar reírse y tratarlo con tanta confianza, a él si lo puede ver con amabilidad, sigo trabajando con Henry. Nuevamente su linda voz hace que regrese a mi realidad
—Señor Adriano nos podemos ir —¿Qué? Ya acabaron con toda la consulta y me percato que el doctor me observa y niega con su cabeza ¿Qué le habrán dicho? Maldito Henry le dije que no me interrumpiera
—¿Qué prosigue Luna? —Pregunto a ver si suelta un poco de todo lo que me perdí, realmente quería saber que le decían pero Henry y sus llamadas
—Termine con la consulta señor. Podemos ir a la oficina —¿Enserio? ¿Cuánto tiempo la ignore?
—Tu no iras a la oficina porque tienes que ir a otro sitio pero yo si tengo que ir a la oficina Luna, te dejare con Antony, el es el modista de mi madre y te ayudará a elegir ropa decente para que te quites esos trapos después tomarás un taxi y te irás a la casa para que mañana nuevamente regrese a trabajar, recuerda que no porque eres mi esposa tendrás beneficios, este día será descontado de tu nómina —¿Qué dije? Adriano, deberías de callarte, me digo a mi mismo. Obvio no le descontare pero soy muy torpe además estoy presionado con llegar a la oficina así que decido dejarla con Antony, mi primo el me ayudara a vestirla de manera correcta
—Estoy de acuerdo señor, me gustaría que todos los servicios médicos también sean descontados pero podría ser de poco a poco para poder tener dinero para mis gastos personales. -¿Qué? Claro que no aunque me sorprende su actitud no es como otras chicas que me ven por mi dinero aunque ella no se percate que me gusta.
—Firmaste un contrato donde todos los gastos médicos corren por mi cuenta es tu pago por este nuevo trabajo que tienes, ser mi esposa -camino al carro y me subo
—De acuerdo señor, gracias. —Conducimos hasta le empresa de mi primo y bajamos a lo lejos veo a mi primo que se acerca
—¿Quién es esta belleza de mujer, Adriano? Es muy linda y déjalo en mis manos yo la ayudaré a que sea vea mas guapa de lo que ya es ¿verdad chula? —el tiene razón es muy linda pero tiene un defecto, sus piernas —tímida pero no te preocupes ahora mismo vamos a poner manos a la obra en unas horas regresas Adriano
—No regresare, ella se irá sola a la casa así que te veo en la noche —salgo del edificio y conduzco hasta la empresa necesito arreglar todo los asuntos pendientes que tengo. Al llegar a mi oficina de forma inmediata entra Henry con unos papeles que debo de firmar —¿Qué te dijeron los inversionistas?
—Me pidieron una reunión en un restaurante a las 8pm así que estamos a tiempo para hacer el informe y presentarlo —asiento y ambos comenzamos a trabajar en este momento veo la falta que me hace Luna. Al terminar no me da tiempo de irme a cambiar así que tomo un traje que tengo en reservación en mi oficina, me cambio y salimos al restaurante al llegar me percato que están los inversionistas franceses esta será una noche larga.
—Buenas noches señores perdón por la demora —veo que los inversionistas buscan a una persona atrás de mi
—Buenos noches Adriano pensábamos que asistirías con tu esposa, nos enteramos que te casaste hace unas semanas y aun no hemos tenido el gusto de conocerla —observó que los franceses comienza a reírse negando con su cabeza y tragó saliva —¿Si existe tu esposa?
—Es correcta la información que llegó a sus oídos hace meses contraje matrimonio con una bella mujer y si no asistió el día de hoy, es porque se encuentra descansando en casa, ya que tiene un problema de salud y prefiero que descanse para mi ella, es mi prioridad y por supuesto su salud —veo que los inversionistas abren los ojos a la par
—Me da gusto que seas un esposo preocupado por la salud de tu mujer, eso habla muy bien de ti Adriano entonces continuemos con la reunión pero me gustaría poder conocer a la dueña de tu corazón
—Claro que si, ella está trabajando para mi así que el día que asistan a la empresa la podrán encontrar pero hoy lamentablemente no se sentía en condiciones de asistir y no la pondría en riesgo —observó que los franceses asienten y se fijan en cada movimiento que hago
Al finalizar la reunión me percato que es casi media noche terminamos la reunión y me dirijo a casa a descansar ¿Cómo le habría ido a Luna con mi primo Antony? Al llegar encuentro una casa vacía me dirijo a su habitación y entró a ella para observar que se encuentra bien, salgo y me dirijo a la mía para descansar.
Al día siguiente me despierto y observo que son las 7am no salí a correr y a ejercitarme aun tengo tiempo para alistarme y salir a la oficina espero que Luna esté lista porque la podría llevar el día de hoy a la oficina es mejor que nos vayan viendo juntos al salir veo a Olivia triste y seria conmigo me acerca mi desayuno y se dirige hacer sus actividades
—Nana, ¿no me hablaras? —ella solo me observa no quiero que este seria conmigo me duele que ella siendo mi segunda madre no diga nada —Nana ¿Sabes si Luna ya está lista para ir a trabajar?
—La señorita Luna salió temprano a la oficina no quería llegar tarde y encontrarse con tu furia, no quiso desayunar solo salió muy deprisa, Adriano espero no te equivoques con ella —recoge sus cosas y sale de la cocina y me deja sin palabra alguna ¿encontrarme con mi furia? ¿equivocarme con ella? ¿Qué estoy haciendo mal?
Salgo rumbo a la oficina, al llegar subo a mi elevador privado y al abrirse las puertas del elevador veo que una chica está recargada con la secretaría de Henry la veo de arriba abajo, me encanta mi amigo el día de hoy trajo una nueva amiguita.
—Buenos días Renata ¿Sabes dónde se encuentra mi asistente? —observó que Renata frunce el ceño y se queda viendo a la chica que está frente a ella
—Buenos días señor Adriano ¿necesita algo en particular? —¿Qué? Estoy impactado pero ¿Qué le paso?, se ve espectacular con esa vestimenta y ese peinado, ella utilizaba su cabello liso ahora tiene leves ondas en él, ese vestido simulando una camisa con tenis blancos observó su rostro y me percato de sus labios rojos que hacen resaltar esos hermosos ojos grises, me quedo sin palabras. Me dirijo a mi oficina para encerrarme ¿Debo agradecer a Antony?