CA´PÍTULO XXXI

1374 Words
Adriano Hume Mis padres han sido comprensibles con el error que cometí, es entendible que reaccionaran de esa manera yo también hubiera reaccionado así aunque el golpe de mi padre estaba de más pero ahora está decepcionado por tener unos hijos asesinos pero ¿Qué podemos hacer? Todo esto fue hace dos años y la persona ya está muerta así que no puedo hacer nada solo tomar terapias para evitar las malditas pesadillas. —¿Puedo pasar a mi niño? —veo a mi Nana asomar su cabeza y sonrió siempre ella tan atenta y comprensible —Claro que si nana, pasa. —extiendo mis brazos ahora más que nunca necesito un abrazo de ella, se acerca y le doy un beso en la cabeza —Nana quería disculparme por el susto que te di, jamás se volverá a repetir —En eso tienes mucha razón mi niño, porque me deshice de todas las botellas, bueno se las llevó Henry pero en esta casa no habrá ninguna gota de alcohol. -¿Por qué a él si lo dejas tomar? Eran mis botellas carísimas Nana, ¿Cómo esta Luna? —ahora solo me importa ella —Porque él no es mi niño como lo eres tú, sobre ella se quedó platicando con tu madre mientras yo vine a ver a mi niño hermoso. Estaba platicando con ella pero nos sorprendió la manera que salieron sus padres ¿pasó algo mi niño? —la abrazo fuerte —Nana te dije que tenía un secreto que nadie sabía y exactamente el día de hoy mis padres se enteraron de ese secreto, lo cual tuvo algunas consecuencias, perdí la presidencia y puede que en unos días vaya a una clínica de rehabilitación —ella se sorprende de mi comentario —¿Por el alcoholismo? —Asiento, mi Nana no puede saberlo todavía aunque sea quiero tenerla a ella a mi lado ya que nadie podrá estar conmigo. Después de ese día lo que dijo la Nana fue cierto no hubo ni una gota de alcohol y yo regrese a terapia con el psicólogo por mis pesadillas, mi padre decidió alejarme por un tiempo de la empresa hasta que me libren de todo proceso, mis padres hablaron con los abogados y no hay demandas ni nada referente a ese accidente, fue como si todo se hubiera esfumado pero no por eso mi padre me dejó regresar a la empresa. Mi padre tomó la presidencia y a Luna la mantuvieron en tu lugar de trabajo, en ocasiones trabaja desde casa. Nuestra relación no ha mejorado pero no me puedo quejar, ahora ya me dirige la palabra, cuando la encontré de casualidad porque pareciera que se esconde de mi. En ocasiones, ella me informa sobre lo que sucede en la empresa, con mi padre, con los socios y los proyectos. Por las tardes salía con ese maldito doctor, ahora ella trae otro nuevo aparato que no recuerdo su nombre, dejó las muletas y camina más libre, aunque su cojeo en ocasiones es muy pronunciado desde que mis padres me mandaron a terapia todo lo demás lo hice a un lado hasta sus cuidados, sobre mi plan de enamorarla se fue a un pozo con las terapias y todo lo que sucedió durante este mes. El día de ayer me dieron de alta, salgo de mi habitación porque nuevamente me presento a la empresa, quiero darle la sorpresa a Luna que nuevamente regreso aunque realmente a ella no le importe. —¿Otra vez ya se fue nana? —ella asiente y me acerca mi desayuno —Sabes muy bien que le gusta ser muy perfeccionista en el trabajo además hoy debe de dejar todo listo para la cena de gala en la empresa ¿asistirás? —niego —No Nana, le dije a mi padre que aún no estaba listo así que ni la invitación mando, tengo mucha emoción de regresar Nana pero a la vez muchos nervios de nuevo frente a una empresa con todos mis errores —Todos cometemos errores hijo pero pocos sabemos afrontarlos, así que anímate y ve a esa oficina porque esa presidencia te corresponde —mi Nana tiene razón así que me alisto y salgo a mi oficina además necesito ver a Luna, la extraño de manera descomunal ella aun no se a dado cuenta todas las noches que entró a verla y duermo con ella. Su indiferencia me duele demasiado. Llegó a la empresa y me encuentro a Luna hablando con los franceses los cuales están encantados con mi esposa. —Buenos días —me acerco a Luna y la tomó de la cintura y le doy un beso en la mejilla, ella se sorprende de mi actuar pero deseaba hacer esto con ella —¿Cómo han estado señores? —Muy bien acabamos de firmar el tercer contrato, ya está todo listo para esta noche. En la celebración de nuestra sociedad, la empresa tendrá mucho éxito en Francia y con esta estupenda esposa tendrá un éxito total. —Muchas gracias, te doy toda la razón Demian, tengo a la mujer más bella e inteligente del planeta —volteo a verla y la veo que está sonrojada, los socios se retiran y yo me quedo viendo —¿Qué pasa? —Nada, solo que me sorprendió señor, verlo llegar de esa manera. Su padre aún sigue en su oficina pensábamos que usted no vendría —Así que mi padre sigue frente a la presidencia, creo que aquí solo estorbo. Te veo en casa Luna —me doy la vuelta cuando ella me tomó de mi mano y siento una electricidad correr por mis venas —¿Qué pasa Luna? —Debería de ir a ver a su padre —asiento y me retiro en busca de mi padre. Entro a mi oficina —¿Me andabas buscando? —Bienvenido Adriano, te dije claramente en el correo que asistieras el día de mañana a la oficina para dejar la presidencia de la empresa, pero recuerda que estaré vigilando tus pasos —Después de lo que pasó no me soltaras ¿cierto? —él niega —Muy bien señor Mateo renunció a este puesto y me voy a mi casa, gracias por el apoyo padre. —Adriano, espera… —mi padre me habla pero yo sigo mi camino, volteo a ver a Luna que se queda viendo que mi padre grita por la oficina y no me detengo subo al elevador y me voy a mi departamento. Al llegar me cambio algo más cómodo y me tiro a ver series hasta que escucho entra a Luna al departamento. —Buenas tardes señor, deme unos minutos y estaré lista para la cena —observó como sube poco a poco las escaleras y se dirige a su habitación. Pasa el tiempo y me quedo viendo a la hermosa mujer que está en las escaleras a punto de bajar, con ese vestido se ve impresionante —Señor, ¿aún no está listo? —Listo, ¿Para qué? —ella pone los ojos en blanco y se me queda viendo —Para la cena de gala, señor, comenzará en unos minutos, debemos de apurarnos para llegar a tiempo, deme su invitación y voy bajando para no retrasarlo más —Si tuviera una invitación te la daría pequeña Luna pero mi padre no me invitó a esa gran cena de gala de la que tanto hablas pero déjame decirte que te ves increíble, pásatela bonito y disfruta —ella me observa y analiza que no estoy bromeando solo me quedo en la misma posición —Pero su padre nos mando a todos la invitación, déjeme checar igual se equivocaron —veo que comienza a ver su celular así que corro para arrebatárselo no quiero que se entere que fui yo el que me negué ir a esa fiesta. —¡Hey! Deme mi celular —ella se estira para alcanzarlo pero de repente se queda helada haciendo una mueca de dolor -—¡Ay! —se toma la pierna, yo dejo caer su celular y la cargo para llevarla a mi habitación —Tranquila estarás bien, perdóname ¿Te duele mucho? —ella asiente —Tranquila, todo estará bien.
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