Arenth vio a Zaaren preparando el té y sonrió aliviado, desvió su mirada para saludar a su padre y el alivio en su rostro cambió en rabia. Sentado junto a su padre estaba el bastardo del clan Hariva, el lycan le sonreía con altivez, junto a él Zarden también observaba al "invitado", Zarden sujetó el brazo de su alfa, Arenth soltó un gruñido bajo de amenaza. ¡Plafff! El golpe hizo que Arenth agachara la cabeza, antes de poder reaccionar escuchó la voz molesta de Zaaren. - No le gruñas a Qamar, aún no te perdono por lastimarlo. Arenth miró con la boca abierta a su hermana, ¿Cuándo lo lastimaron? esa noche en el bosque apenas y lograron despeinarlo, si ella no hubiera caído del árbol, ellos no hubieran tenido ninguna oportunidad. Lyricka lanzó una mirada amenazante a Zarden, quién

