Capítulo 6. Clan Hariva.

1304 Words
Qamar pasó todo el día tratando de encontrar a la muchacha, fue inútil, simplemente se había esfumado, al anochecer se convirtió en lobo y se marchó rumbo a casa. Informaría a su padre y hermanos sobre la reunión y saldría a buscarla, tenía un nombre y un olor, ésta vez no se le escaparía. ..... Clan Hariva. Ciudad central, Grimiens. El Alfa Qyrens observaba desde la ventana de su estudio en el segundo piso de la mansión. La mansión había sido construida centurias atrás, mucho antes del acuerdo de paz, cuando Grimiens no era más que un pueblo de paso entre el norte y sur del país. Toda la ciudad estaba asentada sobre un laberinto de túneles subterráneos, obra del clan, antes del acuerdo de paz el clan Hariva prestaba sus servicios y fuerza al mejor postor, mercenarios los llamaban, para ellos era la mejor manera de demostrar su fuerza a todos los clanes y razas sin ser enemigo de ninguno. Su contratador podía convertirse en su presa al final de cada contrato, y todos parecían haberlo aceptado con resignación; cientos de veces sus presas intentaron emboscarles y acabar con algunos de ellos como represalia y venganza, pero nunca descubrieron cómo los miembros de la manada se movían. El laberinto subterráneo, solo la manada podía entrar y salir de ahí sin activar ninguna trampa y sin perderse entre los kilómetros de túneles. Qyrens vio las grandes puertas de la mansión abrirse, puertas encantadas, hace quinientos años el alfa de aquella época aceptó un pago bastante inusual por una tarea bastante extraña, no hay registros de cual fue la tarea, solo se registró: Contratador: Bruja de los miasmas. Tarea: xxxxxx Tiempo de ejecución: indefinido. Ejecutor: alfa Zyrderens. Pago: hechizo. Estado: Completado con éxito. Puertas mágicas, ese fue el pago que recibió el clan Hariva, todas las puertas de la mansión se abren únicamente a los miembros de la manada, nadie podía entrar o salir si no estaba escoltado por un lobo Hariva. «Qamar está tan pronto de regreso» pensó mientras observaba al menor de sus hijos caminar por el camino de grava hacia la mansión, «mocoso problemático» Qyrens amaba a su hijo al igual que amaba a sus otros tres hijos, pero era difícil expresar su orgullo en público cuando el muchacho es el más débil de los cuatro hermanos. La puerta del estudio se abrió y Qamar entró, el alfa lo miró sorprendido por una fracción de segundo y luego ocultó sus pensamientos, la luz en los ojos del muchacho era diferente. ¿Qué pudo haber sucedido en la reunión? Qyrens escuchó el reporte de la reunión, ninguno de sus hijos mayores quiso ir alegando que sería una completa pérdida de tiempo, el reporte de Qamar lo confirmaba, una completa pérdida de tiempo. - ¿Qué opinas de todo esto? Qamar reprimió un gruñido, su lobo estaba inquieto por marcharse, su padre nunca pedía su opinión, los huesos de su espalda crujieron. - Opino que es tiempo de que deje de ser el recadero de mis hermanos, ésta vez me enviaron cómo un representante sin voz ni voto, un simple recadero. - Eres mi hijo y fuiste cómo representante del clan, tu palabra hubiese sido respaldada. Qamar bufó por lo bajo, claro que su padre y sus hermanos hubieran respaldado sus palabras, después de darle una buena paliza por hablar sin tener la fuerza para hacerlo. - Padre, solicito que me des mi "año lunar". El clan Hariva tiene un permiso especial para los miembros de la manada, lo llaman "año lunar", durante ese tiempo el lobo tiene completa libertad de movimiento, no puede ser asignado a ninguna misión de manera obligatoria. «¿Qamar descubrió algo más en la reunión?», pensó el alfa, de lo contrario por qué pediría su "año lunar", los lobos también usan el año lunar para entrenar en privado, Qyrens no creía que fuera el caso de su hijo. - Antes de responderte, dime, ¿Qué opinas de lo que se habló en la reunión? Qamar torció los ojos y respondió de manera cansina: - Opino igual que la beta Lilia, si la luna hubiera nacido hace seis años, nuestro poder se hubiera reducido y no hubieran habido más nacimientos. - Si esa es tu opinión, ¿Por qué quieres tu "año lunar"? - Para que mis hermanos hagan sus propias labores tediosas por lo menos una vez en su vida y dejen de tratarme como su inútil mensajero. Una hora después Qamar salía de la mansión con su placa del "año lunar". Qyrens observó con curiosidad a su hijo alejarse de la mansión, estaba seguro de que tramaba algo, pero no pudo descubrir qué era. - ¿No te parece sospechoso? Lambert, el beta de Qyrens entraba en la habitación, todo el tiempo estuvo en la sala contigua y escuchó toda la conversación. - No. Lo que me asombra es que le tomara tanto tiempo alejarse de la sombra de sus hermanos. Thevita, la madre humana de Qamar había muerto un par de años atrás, la mujer tenía más de sesenta años, tuvo un accidente a caballo, los golpes y su edad avanzada le costaron la vida. Qamar había rechazado innumerables oportunidades para vivir lejos de la mansión, la preocupación por el bienestar de su madre fue lo que lo mantuvo en la mansión. Qyrens vio el reflejo de su beta junto al suyo en la ventana, y con tono cómplice dijo: - Exacto, no crees que es extraño que esperara dos años para pedir su permiso y lo hace justo después de la reunión. - Parece que ser un mensajero sin voz fue la gota que colmó la medida de Qamar, olvídalo, le hará bien moverse libre por el mundo. .... Tren hacia la ciudad de Fildrem. En el vagón de pasajeros de clase media dos ancianos conversaban. - Te digo que algo muy malo está pasando. - Tus palabras de pájaro de mal augurio no funcionan conmigo, no después de tantos años de conocerte. - La luna está cambiando y eso no es bueno. - Todo está cambiando y para mejor, ¿por qué no lo haría la luna y el cielo también? En el vagón de clase alta, dos hombres fornidos se rieron con disimulo, en apenas un susurro conversaron: - Hasta los humanos piensan que algo extraño pasa con la luna. - ¡bah! ellos siempre piensan que hay algo extraño con todo, si hubiese algo mal, lo hubieran dicho en la reunión. - Jajaja, el joven maestro Libna, estaba realmente molesto cuando regresó de la reunión. - ¿Es cierto que el clan Hariva, mando a un bastardo a la reunión? - Lo hizo, yo mismo lo escuché. - Si los lobos de la manada de Qyrens mandan a un bastardo, es porque todos los rumores sobre la luna y los eclipses son falsos. - Mmmm... no lo sé, la bruja no parecía molesta porque el clan Hariva hubiese mandado a un bastardo. - Je, ¿Y desde cuándo las brujas comprenden de la fuerza del lobo y el poder de la luna? Afuera del vagón de clase media, Lyricka estaba atenta a las conversaciones de ambos vagones, no era la primera vez que viajaba sentada en el pasillo conector de un vagón, la verdad es que siempre había viajado ahí. En cada tren había un dependiente dispuesto a ganar una moneda de cobre por fingir que no veían a la muchacha viajando en aquel lugar tan poco conveniente y peligroso. Lyricka se frotó las manos, el viento estaba helado afuera del tren, «Así que el eclipse es el culpable de que me encontrara con los lobos antes de tiempo» pensó, haciendo una nota mental para averiguar lo que pudiera sobre el dichoso eclipse, antes de que le costara otro día de trabajo.
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