Maurad caminaba con prisa hacia la torre que ocupaban los vampiros, en una caja estaba la invitación para el clan de asesinos Hariva y la parte de ella que enviarían como prueba de sus palabras, su lobo estaba cerca de descontrolarse, debía terminar pronto con su encargo y desahogar sus instintos. Ylginmar tomó la tarea, el vampiro se convirtió en una nube y voló por los cielos, con su velocidad le tomaría cuatro noches llegar a su destino, por tierra les tomaría entre cinco y seis meses llegar a la fortaleza con el mapa de su ubicación que estaban entregando, el clan Kerstas tenía tiempo de sobra para realizar todos los preparativos y enviar un destacamento para acabar con los lobos que quedarán atrás en la guarida enemiga. La puerta de la habitación de Maurad se abrió y él y una de su

