Lyricka se encontró con Arenth afuera de la oficina del alfa, el lobo miraba el techo como si hubiese algo increíblemente interesante en aquel lugar, Lyricka se colocó a su lado y levantó la mirada, empezó a reírse al ver que no había nada ahí, ni una manchita que le ayudara a salir del aprieto. Arenth soltó el aire con cansancio, ya había pasado un día y él había hecho todo, menos lo que había querido hacer desde el momento en que ella desapareció frente a sus ojos hace meses. Arenth se paró delante de Lyricka y abrió la boca sin decir nada, que iba a decir que era un tonto por pelear con Qamar cada vez que lo veía, que la había extrañado y casi se vuelve loco de la preocupación, que estaba muy orgulloso de que ella hubiera traído al mundo a tres lobos fuertes y sanos. Lyricka se abr

