Lyricka escuchó las palabras de Qamar y se encogió de hombros, si no comían personas, ¿por qué no la dejaban en paz? Decidió que aún no era el momento de preguntar, no podía evitar pensar que había algo extraño en él, no lucía tan grande como los otros lycans que había visto, además del hecho de que era la segunda vez que la encontraba. Mientras cruzaban el bosque, Lyricka hizo unos cuantos intentos de deshacerse de Qamar, ninguno tuvo éxito, después del tercer intento dejo de tratar de huir, se estaba divirtiendo demasiado, Qamar era toda una sorpresa. Ella había pensado que tendría que soportar las quejas de un niño noble, en una ocasión, cuidó del hijo de una familia de nuevos nobles, fue una pesadilla, el niño lloraba por todo, se quejaba de todo y era un completo inútil en todo;

