—Estoy bien —dice Lisa.
—No seas terca, tu padre esta diciendo la verdad, mira como te pones hija, sabes que si tu sufres nosotros sufrimos contigo, este consejo no lo dejes pasar, hija Mateo y tu no funcionan, no necesitas un hombre que te maltrate, estas esperando que cambie, eso no pasara, que le espere otra mujer sentada que espere otra que cambie, tu no hija, debes olvidarlo para siempre, es para tu salud y bienestar de tus hijos —dijo la madre.
—Tienes razón, voy a procesar la información que me dieron, analizarla y ver que decisión todo, para mi esto no es fácil —añadió Lisa.
—Hija iré a cuidar a los niños allá arriba con tu padre, te dejaremos descansar y que proceses todo lo que necesites procesar hija, te queremos, y tus padres siempre estaremos aquí, no lo pierdas de vista —dijo la madre.
—Gracias madre por todo, no sé qué haría sin ustedes —dijo lisa.
Lisa y Sofia sufrían mucho por la ausencia de Mateo, cada vez más notorio, ambas sufrían de distinta forma, su autoestima caía por los suelos, no eran valorados como mujer, solo eran un juguete, un juego al mes, Mateo usaba dos corazones, dos esposa como juego al mes.
En la Mansión los cédres se encontraba Sofia relajada, recibiendo milagrosamente un masaje de parte de Mateo.
—Pedí desayuno, espero te guste —dijo Mateo llevándole el plato a la cama.
—¡Y ese milagro!, casi no haces este tipo de cosas raras, pero amor gracias por consentirme tanto, me alegro de que te hayas tomado largas vacaciones por mí, para cuidarme, me gusta que hayas tomado esa iniciativa, ya me habías dejado abandona, como siempre, solo recuerdo esa vez en mi boda con mi vestido blanco que tuve que quitármelo yo sola, y me costó mucho trabajo, oye aun no te perdono, que me dejaste el dia de mi boda botada en casa, literal me abandonaste —dijo Sofia con voz molesta.
—Te hare una pregunta y quiere que seas sincera, ¿Qué tanto me amas? —Pregunto Mateo.
—Te amo mucho, no sé qué haría sin ti, eres mi sol, sin ti no puedo vivir, pero ese no es el punto quiero una disculpa de parte tuya, me dejaste sola el dia de mi boda, y no sabes la ganas que tenia de matarte en ese momento, no te voy a perdonar, pero quiero escuchar como te disculpa de rodillas antes mí, yo que soy tu esposa—añadió ella.
Mateo se arrodillo y le dijo:
—Perdón amor, por dejarte sola el dia de tu boda, tenía demasiado trabajo acumulado, lo siento fue mi culpa —dijo Mateo.
—No te veo muy convencido en lo que has dicho Mateo —gruñe Sofia.
—No me gruñes, enserio perdona, se que lastime tus sentimientos, no era mi intención, a veces soy imposible y no me doy cuenta de lo impulsivo y dañino que puedo ser a veces mi amor, perdón, perdón —repitió Mateo.
—Te creo hoy si es creíble, aun estoy enojada no quiero perdonarte —le dice Sofia.
—Sofia, ¿tu alguna vez me has celado? —le pregunto él.
—Si, no me gusta que mujeres se te acerquen, me haces pensar como si anduvieras con ellas —dice Sofia molesta.
—Por eso te pones celosa cuando una mujer que no eres tu se me acerca, ¿Sientes celos?, enserio, sientes que te fallare como marido —Pregunta él.
—Si siento celos, eres mi marido, y a veces hay mujeres aprovechadas que te quieren tener amor y tu solo eres mío, no entiendo como asi que siento que tu me fallas como marido, hay mira, yo solo necesito que me asegures si lo nuestro va a funcionar o no, tanto tiempo que no me tocas, y menos hacemos el amor, eso es frustrante para mí, siento que no me ayudas y menos siento que me respetes —dijo Sofia viéndolo a los ojos.
—Entiendo, perdóname si fui duro, a veces no me doy cuenta —se excuso Mateo.
—Amor ¿Crees que me veo bonita? —Pregunto Sofia.
—Eres linda y única —dice Mateo.
—te amo mi vida, ¡Hay me siento poco mal! —exclamo.
—Toma un poco de agua, bebe el vaso con agua fresca y se te pasara come algo y estarás bien —añadió Mateo ayudándole.
—Gracias querido —dijo ella.
Despues de unas horas.
—Amor descansaste, te dejare un momento a solas necesito ir a comprar unas cosas, tus amigas y tu madre están aquí no estarás del todo sola —dijo Mateo.
—Te quedaras aquí Mateo cuidando a mi hija, te prohibido que te vayas, mentiroso de cuarta —añadió la madre de Sofia.
—Madre si tiene cosas que hacer déjalo tampoco puede estar encerrado por mi enfermedad —añadió Sofia.
—No hija el tiene que responder y cuidar de ti siempre, eres su esposa al final de todo, que bueno que por fin decidió tomarse esos quince días, y ha estado en las quimioterapias pendiente de ti hija, por primera vez estas madurando tu marido —dijo su madre.
—Prepare comida saludable para mi hija, Mateo deberías aprender a cocinar te puedo enseñar, ya que se nota que no sabes cocinar nada, y encima debes aprender a tener horarios, para que tengas tiempos para tu esposa, y pronto quien sabe los hijos, debes de ser paciente con mi hija, no quiero que le des disgustos, ves que fácil es ausentare unos días del trabajo, era necesario, ya que tu eres el jefe de la empresa.
—Si señora claro, aparte que trabajar y estar pendiente de algunas cosas, ya que mi esposa se ofreció tambien esta ayudando para crezca la empresa —dijo mientras suspiraba.
—Claro que sí, espero que sigan de esta manera asi pasas mas tiempo con mi hija, es de mucha ayuda —dijo ella.
—Mi amor me haces masaje en la espalda con esta crema para el dolor de espalda que tengo, sabes que si sigo asi con la quimioterapia pues hay posibilidad que si me recupero podre tener hijos, nuestros hijos, y eso seria hermoso, mi sueño es convertirme en una madre sana para mis hijos, y tenerte a mi lado siempre Mateo, prométeme que no me dejaras te lo suplico mi esposo, ten paciencia te lo suplico, se que tengo mis bajones, mis días malos, pero es por lo mismo, la medicina y yo te lo juro no nos llevamos muy bien, me golpea fuerte, pueda que tu sientas que soy una mujer aburrida, pero entiende que no estoy bien de salud, perdóname, no elegí estar enferma, créeme yo siempre fui activa, incluso cuando nos casamos, nos sacaron fotos tu y yo juntos. Mateo cuando te vi por primera vez supe que eras el hombre mas lindo del mundo, ¿Qué opinas de mí?, ¿Dime algo? —Le pregunta.
—Mi esposa hermosa, desde que te vi supe que sigues siendo especial en mi vida, a veces siento que no te merezco, y tu no me mereces, me e comportado mal últimamente y tu allí estas siempre agotándome, no quería lastimarte ese dia, créeme, no se en que me convertí, te e lastimado, y tu sigue como si nada, me amas tanto, que no puedes vivir sin mí —dijo haciéndole un mansaje en la espalda a Sofia.
—Mas suave amor, terminaras por lastimarme la espalda —se molesta Sofia, al sentir que Mateo no puede dar ni masajes. Entonces ella se voltio de su cama.
hay un silencio profundo entre los dos.
Sofia lo vio a los ojos.
—¿Soy la única mujer en tu vida? —Pregunto.
—Si lo eres —dijo Mateo mintiendo.
—Te acuerdas lo que me dijiste un dia en la playa, ¿Te acuerdas verdad?.
—No tengo idea —levanto la ceja.
—Dijiste que seré tu mujer para siempre, que entre nosotros no hay secretos, no puedo creer que lo hayas olvidado, que clase de persona eres, que olvida todo, tu no eras asi, ahora que te pasa ¿Tú tienes algún secreto conmigo? —Pregunto con ojos decaídos, frunciendo el ceño.
—No me gustan los secretos me estresan, nena no tengo secretos contigo —dijo el arreglándose la corbata.
—Porque me mentiste entonces, la mujer del señor Julio no estaba enferma, entonces la comida para quien fue ¿Estas en algún tipo de obra de caridad?, ¿Dime porque tienes dos nombres registrados y dos propiedad tuyas?, ¿Quién es esa mujer de esa mansión que vi? —frunció el ceño.
—Amor las propiedad esa que registre es de una empleada que necesitaba ayuda, solo eso, la comida lo di a los pobres y la siguiente pregunta amor no tengo secretos si tuviera los compartiría contigo, pero tengo una idea me tomare ocho meses relajados en el trabajo para venir a cuidarte a ti, luego tomare ocho meses de trabajo intenso, para ayudarte y tener tiempo para ti —levanto la ceja nervioso.
—Ok me parece es buena idea, gracias, amor. Hay de ti que me estes diciendo la verdad, porque si no me dolería mucho que me mintieras, me parece esas idea de pasar mas tiempo conmigo, que desde que me case me has dejado abandonada, quiero que me veas a la cara cuando te este hablando, dime ¿Alguna vez te he fallado como mujer?, ¿Es porque no te doy sexo? —Pregunto Sofia con una mirada triste y vacía.
Mateo la vio a los ojos.
—Lo siento mi vida, te quiero recompensar, tu eres perfecta, no me has fallado, no se trata de sexo, tu estas enfermita amor, quiero cuidarte y evitar un embarazo, te puedes poner mal, el doctor dijo que el sexo no —dijo el con voz nerviosa.
—No tienes idea que dijo el doctor, el doctor dijo que no podia salir embarazada aun, y que si queríamos sexo que usáramos protección, y tambien dijo que podías tocarme porque eres mi marido, los años pasan volando y tu no me tocas, como me gustaría que lo hicieras, me estoy muriendo, a veces pienso que no me matara el cáncer, me matara la soledad, moriré de tristeza —añadió Sofia con esas fuertes palabras que dejo a Lucas pensativo.
—Nena no digas eso, no te vas a morir, dime entonces como viviré sin ti mi amor, quizá yo entendí mal amor, perdóname, tratare de mejorar por ti amor —añadió Mateo con esas palabras falsas, en su mente Mateo prefería mil veces que Sofia muriera a tener que mantenerla y pagar facturas altas del hospital que esa llegan todos los meses.
—Ok Mateo, comprendo, tu problema es que no sabes escuchar cuando se te dice algo —dijo Sofia.
—Amor, lo lamento, no me tortures más, ya comprendí que todo es comunicación entre tu y yo, y atenderte más —añadió Mateo.
—No quiero que sea obligado Mateo, quiero que salga de ti, siento que en vez de cuidarme no lo haces, cuando te necesito, cuando tu estas lejos de mi o me enfermo nunca estas disponible —añadí Sofia dolida
Días despues Mateo tenía un asunto importante que atender con su otra esposa Lisa, todo estaba complicado ahora, por lo que el llego a la mansión Haut Var, con temor de ser enfrentado por su esposa.
Cuando Mateo entro, Lisa soltó un suspiro.
—Te odio, eres detestable, el peor hombre de este mundo, como esposo eres peor, un cínico, estas casada con otra vieja verdad, ¿Cuándo te casaste?, ¿Por qué esa mujer te dijo esposo mío? —Le grita Lisa enojada.
—Déjame explicarte, pasa que ella me dijo asi porque asi nos tratamos, en realidad no es mi esposa, asi me dice ella, es una vieja amiga, y yo tuve mucho trabajo antes de que preguntes donde estaba, tenia muchas cosas por resolver —Mateo le miente.