Liverpool, Reino Unido. Ancel. Camino de un lado a otro, impaciente por una maldita respuesta. Llevo horas despierto averiguando en donde se está escondiendo, tuve que mover algunos hilos para obtener una ubicación, pero parece que aún no desea ser hallada. Tengo tanta rabia acumulada, esas ganas de arder la ciudad sólo para encontrarla. No debí bajar la guardia, era necesario frenar antes de que termináramos de esta manera, porque si lo hubiera hecho hace unos meses cuando lo tenía de brazos cruzados, no estaría aquí, en busca de Chelsea. Gruño. Solo pensar en que tendré que regresar y enfrentar de lo que tanto tiempo llevo huyendo, hace que todo se desvanezca. No me importa seguir hundiéndome, me da igual, todos estos años aferrándome a los recuerdos me hizo zambullir en un mar

