- ¡¿Qué pasa?! ¡Eliot! – me disponía a salir del coche, cuando, en un segundo, lo tenía en mi puerta, empujándola para que no la abriera. - ¡No salgas, Ali! ¡Ni bajes la ventanilla! No puedes ver esto – Eli miraba algo en el suelo con el semblante horrorizado. Me asusté al ver su reacción, ya que él estaba acostumbrado a ver muchas cosas desagradables, como desmembrar vampiros y cosas de esas. Tenía las palmas de las manos apoyadas en el cristal de la ventanilla. - ¡¿Qué pasa, Eli?! – apoyé mis manos donde las suyas, como si así pudiera hacer algo para aliviarle. Volvió el rostro hacia mí, aún pálido. Giré la manivela y bajé un poco la ventanilla para poder oírle, todo lo que me dejó él. - Es una cabeza humana. Está totalmente desfigurada y la sección es reciente, de hace unos minutos

