AUTOR. —¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué la empujaste?¡Maldición! —Nos descubrió, ¿que querías?, ¿que ese vídeo llegará a manos de Arvid y definitivamente lo perdería? —¡Ya lo perdiste! ¡Arvid no volverá contigo!, si te dejó quedar en esa casa es porque tu padre lo tiene bajo amenaza. Solo date cuenta, ni siquiera te pela, hace de cuenta que no existes. Ha pasado cinco meses desde que te metiste a su casa, y él ni siquiera hace por casarse, y si no te sacó fue por el bienestar de la empresa. —Tarde que temprano tendrá que casarse, mi padre lo acorralará, y cuando eso suceda no podrá negarse. —¡Eres una enferma! —¡Y tú un maldito cobarde, Sergio! Si por ti hubiera sido, esa perra se escapa, a esta horas, Arvid ya habría visto el vídeo y me estaría repudiando. —¡Debí ayudarla! Marlín e

