El traslado de mi madre estaba saliendo bien, no hubo complicaciones al momento de contactar, el viaje fue largo, pero seguía estable, las complicaciones vinieron cuando la bajaron del avión. No sé que pudo fallar, total es que conectado en ella empezó a sonar como si anunciara su muerte. Me desesperé, quise correr hacia su cuerpo, sin embargo, Jacinto me detuvo abrazándome. —Todo estará bien. —No quiero que se muera, no quiero que se muera—, me aferré a su cuerpo, escondí mi rostro entre su pecho y brazo y ahí desahogué mi dolor. —No morirá—, aseguró. A mi madre la subieron a la ambulancia, la llevaron al hospital para atenderla, junto a Jacinto fuimos tras la ambulancia, al llegar bajé del auto y corrí hasta la ambulancia, bajaron a mi madre y caminé a su lado. —¡No te me vayas, por

