Capítulo 22

1913 Words
— Que tonterías dices — le digo dándole un ligero empujón. Nunca he estado acostumbrada a los halagos, me da vergüenza. Sinceramente me veo y no me considero una persona hermosa o atractiva. No es que este del todo mal; pero ese no es mi fuerte. Supongo. — En serio. Eres hermosa, sino no te lo dijera — se encoje de hombros mientras mira al frente. — Mentiroso — digo en un murmullo. Luego nos quedamos en silencio, no tenía más que decir en ese momento. Bajo la mirada y observo mis manos, de reojo veo las de él. Se ven… mucho máscuidadas que las mías. Vaya descubrimiento. No puedo dejar de observarlas. Se ven suaves, con las uñas limpias y cortas, completamente arragladas. — ¿Qué planes tienes para la semana que viene? — pregunta sacándome de mis pensamientos centrados en sus manos. — La próxima semana me iré de viaje. — ¿En serio? Eso no me lo esperaba. — suspira — Creí que pasarías la Navidad aquí. Se ve ligeramente sorprendido. — No, mi madre me propuso un viaje y me pareció bien. — ¿A dónde piensan ir? — Iremos a Sacarac, donde una amiga de la familia. Tengo tiempo que no la veo a ella y a su esposo, mi madre me dijo que él está bastante enfermo, así que es una oportunidad para verles y compartir. — Eso es bueno. Aunque esperaba que estuvieras por aquí. Hoy salí de vacaciones y deseaba cuadrar con unos amigos para ir de paseo por aquímismo. Eso también me encantaría, salir por los lugares a los que no he ido en tanto tiempo. Esta sería una oportunidad perfecta para eso; pero no estoy segura de cómo hacer. No quiero dejar de ir de viaje, y tampoco deseo dejar pasar esta oportunidad. — A mí también me gustaría pasear por allí, aún hay muchas cosas que no he hecho desde que llegue. El tiempo está pasando extremadamente rápido y siento que todavía no he hecho ninguna de las que quiero. — ¿Qué te parece si cambias de planes? — me dice lleno de ánimo. — ¿Cómo así? — lo miro a la expectativa de lo que me pueda responder. Este chico es muy ocurrente. — ¿Qué día tienes planeado irte? — Creo que el lunes. La verdad no lo recuerdo; pero es lo más seguro. Mientras más pronto estemos allá mejor. Es más fácil conseguir trasporte para viajar cuando se está lejos de la fecha. — Bueno, veamos. Podrías quedarte algunos días más antes de viajar. Mmm, no parece mala idea. Solo me faltaría decirle a mi madre que ella se vaya delante de viaje y yo iré unos días después. — Si me quedo, a más tardar tendría que viajar el viernes. — ¡Es perfecto!, ¿No crees? — me sonríe — Voy a avisarle a los demás para que estén al tanto y te estaré avisando. — Igual déjame confirmarte. Primero le diré a mi madre. Entorna los ojos y me ve con expresión divertida. Se lo que está pensando, ¿Por qué una chica mayor de edad necesitaría permiso? No es eso, en lo absoluto, solo me gusta tenerla al tanto, es la amiga con la que siempre cuento y además, fue ella la que me invito para el viaje. — No lo digas — le hago una seña con la mano cuando se dispone a hablar. — Se lo que vas a decir. — Ahora resulta que también puedes leer mis pensamientos. Esa si es una novedad — me mira divertido. — Para que veas. Estoy más que segura que no me he equivocado. — Lo que tú digas — alza los brazos en señal de paz. — Ya deberíamos irnos, está bastante oscuro y vives lejos. — Aún no está oscuro — lo miro confundida. — Bueno, oscuro, oscuro no está. Hagamos algo. La señal de que ya es tarde será el encendido de las luces de la plaza, así sabremos que es momento de irnos, ¿Qué te parece? — Me parece bien, esa será la señal. Llegue cansada a la casa, después de todo un día limpiando un lugar tan sucio no es para menos. Cuando me bañe sentí como toda la suciedad se desprendíade mí, la sensación del agua cayendo en mi cabeza hasta recorrer todo mi cuerpo fue lo más relajante de hoy, bueno aparte de mi conversación con Ram. Ahora solo estoy acostada en la cama viendo el techo sumida en mis pensamientos. Mi mente es mi lugar favorito y también el más temido en los momentos de oscuridad, controlarlos es algo de toda una vida para cada quien. Quien controla su mente, controla su ser entero. Desde que llegue no dejo de pensar en las cosas grandiosas que puedo hacer antes de irme a Sacarac. Como quiero ir al Picacho, a una fiesta, a una caminata, a un compartir, son tantas las opciones. Todavía no le he dicho a mi madre, espero que se lo tome bien, aunque conociéndola, no le dará mayor importancia. Son las nueve y cinco minutos de la noche, debe estar despierta en su cuarto leyendo un libro o escribiendo por el teléfono, voy a ir a hablar con ella antes de que se haga más tarde y se quede dormida. Toco la puerta y entro de una. — Hola ma, ¿Qué estás haciendo? — Hola mi niña. Estoy leyendo un poco antes de dormir. Esta acostada en la cama con un cobertor en la piernas y muchas almohadas en su espalda. El teléfono lo tiene a un lado y en sus manos tiene un libro con aspecto de que podría desmoronarse si se toca mucho de lo viejo que esta. — ¿Qué lees? — le pregunto mientras me siento en un largo mueble de madera que hay en la habitación. No es para sentarse; pero es muy práctico y cómodo para hacerlo. Desde que está ahí nunca he dejado de hacerlo. — Es un libro aburrido de una autobiografía de alguien — dice en un bostezo y me muestra la portada. Es una mujer son las manos en posición de ruego y cara seria mirando a un lado. Tiene una buena portada en cuanto a imagen y colores; pero no se ve como el tipo de libros que yo leería en definitiva. — ¿Por qué lo lees entonces? Tenemos muchos otros libros que de seguro son más interesantes que ese. — Lo sé, lo sé. Es mi compromiso como lectora. Ya lo inicie, ahora me veo enla tarea e terminarlo, por muy aburrido que sea. — Te gusta torturarte con esos compromisos tan extraños. — Hasta yo me lo estoy creyendo. — me sonríe con dulzura — ¿quieres hablar de algo? Nada se le escapa. — Sí, es sobre el viaje. — ¿Pasa algo con eso? — Si. Bueno, no exactamente — enrollo un rizo en mis manos. — No entiendo, explícame. Respiro profundo y le comienzo a contar — Esta semana que viene me han invitado para salir a pasear por aquí mismo. Por el Picacho, para reunirme con amigos y cosas así. Sé que también te dije para irnos esta semana a Sacarac; pero no quiero perderme de esto también, aquí es donde están mis amigos. Allá puede de que vea algunos, aunque sea muy poco probable, y no pretendo quedarme encerrada en una casa que no es mía. — Oh, eso está muy bien. Me alegra que tus amigos te hayan invitado a hacer algo. — ¿Te parece bien que no me vaya de una contigo? — Si, por supuesto. Hija si tú te sientes bien haciendo eso no hay problemas. Te dije para irnos pronto porque no tenías ningún plan, ni nada. Ahora que te ha surgido este momento no lo desaproveches. Yo me iré el lunes en la mañana y tú podrías viajar el viernes o sábado, mientras no viajes el veinticuatro de diciembre todo estará bien, sino te quedaras atrapada aquí. — Yo tampoco esperaba que me surgieran planes para este tiempo. Me alegra poder hacer otras cosas y no tener que hacerlas sola. Esto de retomar la normalidad no es fácil. Me acostumbre a todos los días estar ocupada con algo que hacer, a tener todas las horas programadas e ir de allá para acá con prisa en citas, reuniones ybdemas cosasq. Ahora estoy en medio de toda esta tranquilidad y todo es tan extraño y nuevo. Mi madre me extiende un brazo y me acerco a ella para que me de un abrazo. — Sé que no debe ser fácil cariño. Tomate las cosas con calma y disfruta el camino. Solo se es joven una vez. Luego puedes seguir siendo joven perode espíritu — se ríe a mi lado. — Gracias mamá . Lo bueno es que ya tengo mi maleta lista y no debo hacerla luego. — Por suerte ya la hicimos. Comienzo a sentir sueño, ya debería acostarme para reponer fuerzas, estoy destruida con tanto trabajo. Me estiró para desperezarme un poco. — ¿Ya tienes sueño? — Si, el día de hoy fue agotador limpiando todo aquello. — Me imagino que estas cansada. Yo también ya me voy a dormir, mañana puedo continuar con este aburrido libro. Espero que Luisa ahora si se anime para seguir con su negocio, ella hace unos trabajos muy buenos. — También lo espero. Me despido de mi madre y le doy las buenas noches dándole un beso en la mejilla y otro abrazo. Antes de dormir paso por el baño principal a orinar; cuando termino me lavo las manos y paso por un vaso de agua, que sé que tendré que liberar más tarde por la madrugada. No entiendo porque después de orinar tiene que darme ms sed cuando voy a dormir, y si no tomo agua no puedo dormir tranquila. Entro a mi cuarto y ahí me espera mi cama lista para recibirme en su comodidad. He dejado el teléfono sobre las almohadas, lo veo y tiene un mensaje. Me acuesto para leerlo. Gracias por compartir tú tarde hoy conmigo. Me he divertido. Recuerda decirme si te quedarás esta semana. Ram Mare. Le respondo para darle la buena noticia. Ya he hablado con mi madre. me quedaré esta semana como hasta el viernes o sábado, así poder salir con ustedes por allí. Espero que no me vayan a dejar mal. Diana. Estoy llena de felicidad, me siento conobuna niña pequeña que en realidad tiene veintiún años. pensarlo me da risa y abrazo una almohada contra mi pecho. Recibo su repuesta. Genial. Hay que comenzar con los preparativos para esos días. no sera algo muy elaborado, entre todos haremos que sea un buen momento. Quiero aprovechar mis vacaciones, tenía tiempo sin tener unas. Y no te preocupes, no te dejaré mal, ¿Por quien me tomas?, ¿Por un hombre sin palabra? Ram Mare. Me preguntó subiremos los mismos de la vez pasada. Eso no es tan importante en este momento. Recibo otro mensaje. ¿Ya has pensado a donde quieres ir? Ram Mare Le escribo. Sin duda alguna, quiero ir al Picacho. Tengo mucho tiempo sin ir. Diana. Añoro llegar a la cima y ver el paisaje desde allá arriba, y está época es perfecta. recibo su respuesta. Dalo por hecho. Felíz noche, que descanses. Ram Mare Igualmente para ti. Gracias por la dona, la próxima brindó yo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD