Inicio la mañana despegando la cara de la almohada, me siento la cara
pegajosa, al parecer se me ha escapado la baba por dormir con la boca abierta.
Me remuevo entre las sabanas para liberarme de ellas como si de un capucho se
tratara, ¡Ah!, ¡Mmm! Me estiro con energía todavía acostada. Este no es el mejor
de los métodos para zafarse del sueño. A la final me quedo tumbada en la cama
fuera de las sabanas viendo el techo y escuchando el canto de las aves que
pasan. Hoy amaneció nublado por lo que alcanzo a ver por la ventana; le
habitación permanece fría y la cama caliente, es un tiempo como para no
levantarse y tomar chocolate caliente o un relajante te de manzanilla. De solo
pensarlo me dan ganas de tomarlo.
¿Tendré en la despensa alguna de esas cosas? No lo creo. Dialogo con mi
mente entre dormida y despierta mientras doy vueltas en la cama.
Busco el teléfono encima de una mesita de vidrio que alcanzo con facilidad al
estirara el brazo. La luz me encandece un poco al prenderlo haciéndome
parpadear varias veces para adaptarme a esa luz. Tengo un mensaje de mi
madre.
Hola cariño, buenos días, ¿Cómo amaneciste? Ya estoy llegando donde la
familia Parra. El viaje fue rápido y tranquilo, gracias a Dios. Te deseo un feliz inicio
de semana y que te diviertas mucho en estos días. Te amo.
Mama.
Me da alegría saber que ha llegado con bien y que no ha tenido dificultad alguna
durante el viaje. Por cierto, ¿Qué hora es? No le di importancia mientras veía el
mensaje.
Son… ¡Las ocho y cuarenta de la mañana!
— No puede ser — me paso las manos por la cara — me estoy
acostumbrando mucho a esto de levantarme tarde por las mañanas.
El mensaje es de hace unos treinta minutos. Eso quiere decir que salió de aquí y
de una consiguió autobús para viajar. Le respondo su mensaje para que sepa que
estoy bien.
Buenos días mama, por segunda vez. Amanecí bien, ahorita es que me estoy
levantando después de un sueño reparador :). Que bueno que tu viaje fue rápido,
pensé que tardarías más, ¿Ya estás en casa de los Parra? Gracias por tus buenos
deseos, feliz inicio de semana para ti también. Te quiero mucho
Diana.
Me levanto para mi rutina matutina como todas las mañanas con su inicio en el
baño.
Cuando me desperté en la madrugada no me había dado cuenta que mi madre
dejo la casa limpia; ahora que la veo a la tenue luz de la mañana, el piso esta
brillante, la sala y la cocina bien organizada, y el baño principal en las mismas
condiciones de pulcritud. Ella siempre me ha enseñado que el orden y la limpieza
son esenciales en un hogar, eso representa a los que allí habitan y sus buenas y
malas costumbres; en mi tiempo trabajando fuera de casa por dos años, fue una
de las cosas que más agradecí, el saber cuidar un hogar así no fuera mío.
Llega un mensaje a mi teléfono, y luego dos más.
El primero que reviso es la respuesta de mi mama.
Se te pegaron las sabanas jajaja. Me alegra que amanezcas bien cariño. Deje la
casa limpia para que no la tengas que arreglar hoy. En la nevera hay varias cosas
que puedes preparar esta semana antes de venirte. Ya tengo un rato de haber
llegado donde la familia Parra, están bien dentro de lo que cabe, el señor Peter
anda sentado en su cuarto viendo televisión y la señora Carmen contándome de
su vida. Hablamos más tarde. Te amo.
Mama.
Ya hablare con ella posiblemente en la noche, la conozco cuando se instala a
hablar con sus amigas. Prosigo a revisar los otros dos mensajes que me han
llegado.
Son mensajes de Ram. Que temprano.
Buenos días Diana, ¿Cómo has estado?, ¿Qué tal tu fin de semana? Ye he ido
hablando con alguno de los chicos y hemos quedado que mañana iremos al
Picacho, ¿Qué te parece? Seguro te emociona.
Ram Mare.
— ¡Si! — exclamo en voz alta — por fin podre ir a la montaña no será sola.
El otro mensaje es una imagen que me ha enviado de una flor blanca con el
centro amarillo con un mensaje de buenos días. Que tierno.
Hola Ram. Buenos días para ti también. He estado bien, no he hecho mucho en
estos días, el fin de semana lo pase haciendo algunas cosas que me gustan para
pasar el tiempo, ¿Tu cómo has estado?, ¿Qué tal el inicio de tus vacaciones?
Diana.
Envío el primer mensaje y luego escribo otro.
Y claro que estoy emocionada, tengo demasiado tiempo sin ir. Tengo años sin
subir no me lo perdería por nada, ¿Quiénes han confirmado para ir?
Diana.
Preparo el desayuno mientras espero la respuesta. Enciendo la televisión y
coloco un canal de música, están pasando música pop. No puedo evitar colocarme
a cantar a todo pulmón mientras cocino y bailoteo un poco de allá para acá.
Entra un mensaje.
Yo también he estado bien, sin muchas novedades. He aprovechado para
descansar y colocar algunas cosas al día en casa. Me han confirmado Ferd, Nicole, Hanny, José y un amigo llamado Richard. Todavía faltan algunos, seguro
confirman más tarde si irán o no.
Ram
Llega otro mensaje después de ese.
Por cierto ¿Qué pasatiempos tienes? Seguro debes hacer muchas cosas para no
aburrirte en todo el día, ¿Cierto?
Ram
Me distraigo leyendo los mensajes momentáneamente y se me olvida que estoy
cocinando. De repente me llega un olor a ahumado.
— ¡MIS PANES!
Se han chamuscado un poco. Ya no lucen tan apetitosos como al principio; pero
no pienso cocinar algo nuevo. Tendré que quedarme con mi desayuno quemado.
Sirvo los carbones que me han quedado por comida y me siento en la mesa del
comedor para desayunar. Pego un mordico y… mmm. No están tan mal, el queso
derretido esta genial. Mientras como me dedico a responder.
Por estar escribiendo contigo se ha quemado mi desayuno. Eres un objeto de
distracción esta mañana. Es bueno saber que ya varios han confirmado, espero
que no nos dejen mal mañana, ya sabes como suelen ser esas salidas donde uno
invita a varias personas.
Diana.
Mis pasatiempos son leer, escuchar música, ver televisión, pasear, ver tiendas, y
no sé, muchas cosas. Con tal de que sean divertidas, procuro tener con que
entretenerme.
Diana.
Esto de escribir y comer no es tan fácil como parece. Pero es entretenido.
Llevaba años sin hacerlo, me siento como una adolecente. Llega su respuesta.
¿Yo un objeto distractor? Hasta donde se estoy en mi casa sin molestar a nadie,
solo mandando inocentes mensajes informativos a una amiga para confirmar si
mañana ira a subir la montaña con el grupo, ¿Y en que resulta? En un desayuno
quemado por una señorita distraída en la cocina. Buen provecho ;)
Ram.
No creo que nos dejen mal, y si es así sería algo que normalmente pase. Por
eso uno siempre invita amucha gente para terminar yendo un grupo reducido lo
suficientemente unido como para realizar las demás salidas futura. Y luego los que
no fueron dicen: Oh, ¿Por qué no nos invitaron si somos bellos, hermosos,
carismáticos y sus amigos? Y nosotros, los que si cumplimos decimos: porque
somos aún más bellos, hermosos y carismáticos que ustedes, además somos
responsables y no embarcadores. Luego de igual manera los invitamos y todos
felices.
Ram.
No puedo evitar reírme con aquel mensaje: Bello, hermosos y carismáticos. Que
ocurrencia. Sin duda alguna tiene razón, siempre que se cuadra una salida en
grupo hay que invitar a una gran cantidad de personas hasta que se crea el grupo
reducido y definitivo que si ira. Es realmente extraño cuando se logra que todos
los que uno invita si vayan.
Lindos pasatiempos, un día deberías hablarme más sobre ellos. Ya te dejo para
que desayunes tranquila y no vayas a decir que te atragantaste por mi culpa jajaja.
Feliz día, luego hablamos sobre quienes irán en definitiva.
Ram.
Me despedí de él y pude terminar mi desayuno con tranquilidad después de
haberme reído un poco más por sus comentarios.
Pase toda la tarde recreándome con mis pasatiempos, sobre todo con uno de
mis preferidos. Buscar películas extrañas de ciencia ficción en distintos canales y
grabarlas, o buscar películas conocidas y decir los diálogos hasta cansarme. Todo
el día estuvo nublado y con un clima friolento, pensé que llovería pero no ocurrió.
Ahora tomo un tiempo para volver a revisar si mi amigo George me respondió.
Inicio la sesión en la red social y espero a que entre.
Sí, tengo un mensaje de él.
Hola de nuevo mi amiga. Me alegra saber de ti. Claro que también ya tengo un tiempo desde que regrese acá a Caibo, pero aún me ha llevado algo de tiempo la adaptación. Como quería hacer otras cosas me estoy dedicando a estudiar y trabajar algo que siempre me ha apasionado. La mecánica automotriz. Incluso, pronto estoy pensando salir del país para hacer un curso relacionado con algunas cosas que debo pulir.
George Barro.
Le repondo porque veo que está en línea.
Que genial, es bueno saberlo. Si algún día tengo que reparar mi auto ya se a quien puedo acudir.
Diana Caballero.
Suena el timbre de mensaje con su respuesta casi inmediata.
Jajaja, claro que si mi amiga. cuenta con eso. Ey, pasame tu número así te llamo y nos comunicamos más fácil, ¿Te parece?
George Barro.
Así será más fácil y nontendre que estar entrando a cada rato para ver si me escribió o no.
Escribo mi número telefónico y se lo envío.
Espero tu llamada.
Diana Caballero.