Ha pasado un año desde que derrocamos a Hashim, lo que alguna vez fue un poderoso territorio temido por muchos, ahora había quedado reducido a cenizas y escombros. Decidí buscar un nuevo territorio, cerca de las montañas de fuego, pero no en ellas, estaba decidida a no volver a invadir el territorio de los dragones de fuego y permitirles que ellos también encontraran de nuevo su equilibrio sin la intervención de los humanos. Varor ahora era un poderoso dragón, el mas grande en su especie, orgulloso alfa y guía de su clan, no estaba a mi servicio ni yo al de él, sin embargo, aun bajaba a visitarme y dábamos lagos paseos por el aire, el vínculo que teníamos se había fortalecido con el tiempo y a pesar de la distancia, aun podíamos sentirnos el uno al otro. El nuevo reino de fuego se convir

