Paso un rato y no hubo respuesta, al parecer habían accedido a mi berrinche, menos mal, de lo contrario no sé qué hubiera hecho. Después de escuchar durante varias veces el agradecimiento de la muchacha, ésta me ayudo a cambiar mi ropa, tenia buen gusto y buen ojo, le había atinado bien a mi talla, y había elegido un vestido tipo corsé por la parte de arriba, strapless, con una falda amplia con una hermosa caída, estaba hecho de una fina tela sedosa de color rojo vino… no era el tipo de vestido que acostumbrara a usar, pero definitivamente era hermoso, me sentía como una poderosa reina… Por insistencia de mi acompañante, comencé a comer, en verdad, en esta ocasión, no sentía hambre, pero si quería resistir lo necesario para poder salir de ahí, tenia que tener fuerzas. La comida estaba mu

