A pesar de la impresión de estar cerca de un dragón, esa noche dormí como nunca, realmente estaba muy cansada y no supe de mi hasta muy tarde en la mañana, al despertar pude notar que había mucho movimiento afuera, ya todos estaban en sus tareas mientras yo dormía cómodamente, recordé que tenía lección con mi super amiga Alana… “ufff que emocionante”, me apresure a cambiarme para bajar rápidamente al comedor, no estaba dispuesta a escuchar sus arrogantes lecciones con el estómago vacío, antes de salir pude escuchar los pasos de Soren fuera de mi habitación, eran inconfundibles, pisadas firmes y sonoras, como un fuerte soldado, y no era para menos, su estatura y músculos eran en verdad notables… Tome la capa que había dejado en el suelo y abrí la puerta… - Lastima, ya te cambi

