Tal como lo dijo, me llevaron un paquete con un hermoso vestido color rojo quemado, en tela de seda, pegado al cuerpo y a partir de la cintura se abría con una caída suelta, se sujetaba al cuello con una sola cinta, tenía un escote ligero en la parte del pecho, y por la espalda un escote pronunciado, en verdad mi figura destacaba notablemente, pero no estaba acostumbrada a mostrar tanta piel y me hacia sentir un tanto incomoda… Dos guardias me escoltaron al comedor principal los pasillos de piedra estaban en penumbras alumbrado por unas cuantas antorchas, estoy segura que esto era a propósito, con la intención de que yo no pudiera ver mucho. Era bastante reconfortante volver a respirar aire fresco, sentía como mis energías se iban renovando a cada paso que daba, al llegar al comedor, el

