Capítulo 11
— ¿Grace? ¿Grace, me escuchas? —la voz se va haciendo más clara hasta que puedo identificar al dueño. Abro mis ojos, pero todo da vueltas, mi cabeza duele terriblemente, al llevar mi mano a ella noto que estoy sangrando—Espera, te has golpeado muy fuerte—NamJoon me ayuda cargándome y recostándome en el sofá.
Mi madre y EunHa están allí en el umbral de la sala, me siento mareada además de aturdida, quiero levantarme, pero NamJoon dice que lo tome con calma.
— Traeré el botiquín—EunHa se dirige a las escaleras subiendo por ellas. Miro alrededor notando que falta alguien.
— Tómalo con calma—mi madre se acerca agachándose—Limpiaremos esa herida.
El estante con adornos de porcelana está en el suelo, si todos parecen estar aquí, ¿Dónde...? Miro a mi madre con ojos bien abiertos.
— ¿Dónde está Jane? —la respuesta no llega ahí mismo—Mamá, respóndeme—mis manos se aferran a las suyas— ¿Dónde está mi hija? ¿Dónde está mi bebé? —comienzo a imaginar lo peor.
— Vamos a conseguirla, lo prometo...
— No, no—me incorporo algo mareada y miro a NamJoon—Dime que no se la llevaron, por favor.
— Lo siento, Grace, cuando...llegué ella no estaba, te encontré inconsciente en el suelo—indica—Tu madre y EunHa acaban de llegar. Hoseok está afuera...
— ¡Mierda! —llevo mis manos a mi cabeza sollozando de frustración. No me importa sentir dolor ahora mismo, me importa que mi hija no está, ¡Esos malditos se la llevaron! —Fue mi culpa, fue mi culpa, si hubiera luchado ella seguiría conmigo—de nuevo sollozo—Mi bebé.
— Te prometo que la encontraremos, Grace—mi madre acaricia mi espalda y me abraza, EunHa regresa con el botiquín para curarme, pero es lo que menos me importa.
— Escúchame, ellos no la lastimarán—miro a NamJoon como si estuviera loco—Ellos la necesitan con vida para que llegues a ellos, este es su plan, Grace.
— ¿Es una maldita broma? Es como si la maldita historia se repitiera, los padres de TaeHyung repiten lo que Jimin hizo con JungKook—mi voz deja en claro la impotencia que cargo encima—Si algo le sucede a mi hija, NamJoon...
— ¡NamJoon! ¡Grace! —Hoseok interviene, pero no viene solo. Me levanto sorprendida de ver al chico allí.
— ¿EunWoo? —noto que está solo— ¿Dónde está JungKook?
— ¿Quién?
— Chico, ¿Dónde está JunHo? —pregunta NamJoon seriamente.
— No lo sé, anoche no fue al hotel, pero vine aquí porque sabía lo que pretendía y...—mira la sala algo destruida y finalmente a mí de nuevo—Intenté avisarte...
— Llegas tarde—EunHa habla, ella también se escucha molesta—Jane no está. Se la llevaron.
— ¿JungKook sabía de esto? —mi madre lo mira esperando una respuesta.
— Yo...—EunWoo traga con dificultad, luce muy nervioso y agitado. Me acerco a él suplicándole con la mirada.
— Es mi hija, EunWoo, es una niña, lo sabes, la viste...
— El padre de JunHo le dijo que debía entregarle a la niña—mis manos se convierten en puños—Tuvimos una discusión porque nunca estuve de acuerdo con esto...
— Pero lo ayudaste—Hoseok lo empuja y EunHa lo detiene.
— No, por favor, escúchenme—me mira—Vine a advertirte, pero no pensé que él enserio se la hubiera llevado, él estaba dudoso pero su padre lo presionaba...
Tengo que sentarme por todo me da vueltas de nuevo, mi cabeza duele y mi madre me ayuda a sentarme. No puedo pensar absolutamente nada en este momento.
La noche ha caído y mi cabeza sigue doliendo, al menos ya no estoy sangrando, tengo una bolsa de hielo en mi cabeza mientras me encuentro sentada en la mesa de la cocina, tengo mis ojos cerrados mientras repito aquel momento, la cara de mi niña al ver tal desastre y como ridículamente me dejé vencer. Respiro profundo apretando la bolsa de hielo, entonces estábamos en lo correcto.
Los padres de TaeHyung querían a Jane.
Claramente quieren vengarse por lo que hice a su hijo.
— ¿Estás mejor? —abro los ojos encontrando a EunWoo, se acerca a mí y corrige lo que dice—Lo siento, es obvio que no estás mejor—sonríe apenas—Ella estará bien, Grace...
— ¿Enserio? —quito la bolsa mirándolo— ¿Crees que mi hija estará bien con esos malditos asesinos y locos?
— NamJoon me explicó todo, me dijo la verdad—se sienta a mi lado—Es una locura, pero...a estas alturas creo de todo.
— Me estaba llamando cuando esos tipos estaban aquí—comento—Esos tipos tenían un silenciador en la pistola, supongo que así se encargaron de los hombres de NamJoon—suspiro colocándome la bolsa en la cabeza de nuevo— ¿Por qué viniste a avisarme si sabías todo desde un principio?
— No lo sabía, es decir, no sabías que tú eras esa Grace...
— ¿Cuántas Grace crees que hay en Seúl?
— Le había dicho a JunHo, a JungKook que no lo hiciera—suspira—Él sólo está siendo guiado por su padre, él cree que tú asesinaste a su hermano...
— No es su hermano y sí, lo hice, le disparé a TaeHyung dos veces...
— Pero fue en defensa propia—me dice en voz baja—JungKook tiene otra versión y está totalmente cegado por su padre.
— Ese hombre metió a mi madre en la cárcel por varios años—dejo la bolsa en la mesa—Si le hace algo a mi hija, EunWoo...
— Escucha, conozco al señor Kim, no creo que le haga daño, es posible que quiera volverte loca con eso—coloca su mano en mi hombro—Suele jugar con la mente de Jun...JungKook, no dejes que juegue con la tuya.
— Debí subir con Jane, debí esconderme con ella—coloco mis manos en mi cabeza.
— Grace, vamos a encontrarla, ¿Sí? —toma una de mis manos—La encontraremos.
— ¿Sabes algo de JungKook? —lo miro.
— No, ayer lo vi por la mañana y luego de eso no volvió, vine a buscarte porque debía avisarte, no podía con mi consciencia, además eres mi amiga, sabía que no eras una asesina—me sonríe con cierta timidez—Lo siento, Grace.
— ¿Él te dijo donde vivía?
— Lo escuché en una oportunidad, desde hace tres días evita decirme cosas.
— ¿Sabes dónde pueda estar? —pregunto con la esperanza que me diga una dirección—Cualquier cosa puede servir.
— ¿No tienes su número?
— Nam intentó localizarlo o rastrearlo, pero está bloqueado.
— Sus padres pensaron en todo—niega con la cabeza—Los señores Kim siguen en j***n, están en Tokyo, JungKook debe estar planeando viajar con esa niña.
— Jane es menor de edad, tiene cuatro años, no puede viajar sin mi autorización...
— Ellos consiguen la solución de todo, lo sabes.
— ¿Por qué ahora decides ayudarme? Te costará la vida.
— De todas maneras, estoy solo—sonríe tristemente—Mis padres adoptivos acabaron separándose y olvidándose de mí, literalmente me echaron de casa tiempo después—me mira—No volví a las calles porque estaba en un internado, ellos me dejaron allí y aquí estoy, decidí estudiar y prepararme.
— ¿Cómo llegaste a j***n?
— El internado quedaba allá.
— ¿JungKook sabe de eso?
— No, supongo que sus padres lo saben, pero él no está al tanto.
Respiro profundo acariciando mi frente. Debo pensar en frío y calmarme, EunHa interrumpe apareciendo con mi celular que tiene ahora una g****a en la pantalla.
— Pensé que se lo habían llevado.
— Al parecer no—lo deja en la mesa. Lo tomo mirando la flor en la parte de atrás.
— Esa flor es la misma que él viene soñando.
— ¿Qué? —lo miro.
— Suele dibujar esta flor, dijo que era la flor de tigre.
— ¿Entonces está recordando? —EunHa nos mira—Grace, ¿Deberías llamarlo?
— No creo que conteste, sabrá porque lo llamo—niego con la cabeza. Para sorpresa de todos, mi celular suena con una llamada entrante, no es JungKook, es un número desconocido—Avisa a NamJoon—digo a EunHa y sale de la cocina casi corriendo, tomo el móvil aceptando la llamada y colocándolo en mi oreja— ¿Hola?
— ¿Ryu Grace? —y esa voz es femenina. Me quedo atónita porque esperaba la voz de un hombre.
— ¿Quién...?
— Soy JungMin, Jeon JungMin.
"¿Jeon?"