En casa de Sergio... LUCIANA Sergio se acerca a mí para decirme algo. — No quiero más escenitas, Luciana. Acto seguido, Almita abre la puerta para recibir a Alberto y a la estúpida de Kimberly, lo que me faltaba, más para fingir. — Sergio, buenas noches… — creo que ya se dió cuenta que no fue invitado — no sabía que había reunión — Nada como tal, pero qué bueno que llegas Alberto, — dice Sergio — Kimberly, bienvenida también — Sergio besa la mano de ella, sabe cuánto odio que lo haga, ya recordé por qué todo terminó como terminó. Luego de que Alberto se divorciara de su primera esposa a causa de Kimberly, Sergio lo recibió en nuestra casa, parecía que todo iría bien, él siempre fue muy querido por nosotros, como parte de nuestra familia, pero todo cambió cuando le pidió a Sergio q

