En casa de Sergio... LUCIANA Alberto regresa con un trago para los tres y David y yo cambiamos la conversación de inmediato. — Insisto en que deberías traer a… — qué despistada soy, olvidé su nombre — Genoveva, se llama Genoveva — menciona David — Perdóname, creo que ya he bebido demasiado y hasta los nombres se me olvidan — No, pero no puedes despreciarme la copa que te acabo de traer, anda, termínatela — dice Alberto — De acuerdo, pero sólo si David le pide permiso a Sergio para que venga Genoveva. Así lo mantendré a raya y será un problema menos para mí. Creo que Sergio ya me vió bebiendo más, eso no le gustará, creo que ya es suficiente por hoy, pues siento su mirada atravesándome entre las cejas como bala. — Lamento tener que dejarlos, agradezco mucho por la compañía, pe

