Capítulo 9 Abrí los ojos lentamente cuando alguien llamó fuerte a la puerta, liberándome de un sueño maravilloso con una persona maravillosa, del que no diré un nombre. - Entra en. – Me obligué a sentarme en la cama y respondí con voz soñolienta. - ¿Sabes que hora es? – mi madre entró en la habitación dando un paso profundo y mirándome con cara seria, mientras Iza dormía como una piedra. - ¿Cuál? - Bostecé, todavía no completamente despierta. - Son las tres de la tarde, Melissa. – ella exclamó. – Y todavía tenemos cena para ir esta noche. – mi madre abrió el armario de mi hermana. - ¿Ya? Miré el reloj, y sí, dormí como un demonio. Mi hermana se movió en la cama en el mismo momento en que le pregunté: - ¿Pero qué cena? - En la casa de los padres de Thomas. – la que contestó. - ¡I

